La ultra distancia: correr en estado puro.

La ultra distancia: correr en estado puro.

No sabes que es correr hasta que no vives una ultra. El amplio y profundo concepto de correr lo he conocido en la montaña y con la larga distancia. Allí no hay rivalidad sólo superación, compañerismo y momentos de sufrimiento y soledad mezclados con momentos de gran valor emocional. Realmente engancha.

El pasado fin de semana fui a hacer la asistencia en carrera a Uri. Hizo una ultra de 87 Km con un total de 3000 D+, la Marxa de Resistència del Cap de Creus, por unos parajes idílicos, el Paraíso, le llaman y es que no es para menos: Llançà, Port de la Selva, Cadaquès, Cap de Creus… Hacer una asistencia a alguien que corre una ultra no es más que estar allí, en los puntos acordados para darle ánimos, transmitir tu energía positiva y ayudarle con el material o la alimentación que necesite. Es incluso mejor que correr, los nervios son los mismos, la responsabilidad es casi mayor y aunque no corras, acabas sudando la gota gorda y al día siguiente sobrecarga muscular… Pero te emocionas, disfrutas, te implicas y emocionalmente acabas corriendo junto a ellos cada uno de los Kms.

Haciendo la asistencia o acompañando a un amigo en sus últimos Kms o incluso haciendo de liebre aprendes mucho de ti mismo, de tu cuerpo y de tus posibilidades. He tenido la suerte de vivir en ambos lados de la misma situación, he acompañado a alguien en algún tramo de carrera, he sido acompañada, me han hecho de liebre y he hecho asistencia. Me quedo con todo, todo es emocionante por igual.

La primera vez que me hicieron de liebre fue en un carrera de asfalto, una media maratón, quería bajar a MMP y aunque no lo conseguí me sentí en todo momento muy mimada y arropada, la lluvia y el viento en contra no me dejaron llegar dónde quería, pero la experiencia valió la pena y a mi liebre… ¡Un diez por su paciencia y sus ganas!

La primera vez que hice de liebre fue los últimos 20K de una Ultra Trail Catllaràs de los buenos de Klassmark. Todavía recuerdo la cara de Abel, estaba hecho polvo pero sus ganas y su ilusión hicieron que voláramos hasta la meta, la gente alucinaba y nosotros disfrutamos como niños.

L a primera vez que acompañé a Uri fue en los últimos 10K de Transgavarres, una ultra de 60K por montaña, eran 10K de bajada y fue muy emocionante acompañarlo, ayudarlo psicológicamente y llenarlo de energía positiva, al final me llevó a gancho hasta llegar a meta. ¡Qué bueno!

Y me gustaría compartir la experiencia en esta última asistencia hecha, no por lo bonito del paisaje, ni por lo mágico de sentir la emoción que siente cada corredor, sino porque me di cuenta que en las largas distancias, en realidad, no hay rivales, sino compañeros, no hay ritmos sino distancias, no hay avituallamientos sino Oasis en medio de desiertos de Kms y Kms… Hay sufrimiento y alegría, soledad y autorrealización, no hay equipos, no hay competitividad y al final no hay ganadores sino valientes y campeones. En mi última asistencia pude ver a 5 amigos corriendo juntos, apoyándose, animándose, sufriéndose unos a otros sin dejar de perder la sonrisa, sin dejar de tener esa mirada que ilumina un sueño… Y a esos 5 fantásticos dedico hoy mi entrada en el blog. Magnífica lección de respeto, deportividad, humanidad y humildad, si pudiera elegir un instante desearía correr a vuestro lado desde Sant Pere de Rodes a Cadaqués, desprendíais magia y se contagiaba. Esto sí es una ultra chicos. ¡Felicidades!

A por la próxima aventura Romànic Extrem: 42K de pura montaña

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A por la próxima aventura Romànic Extrem: 42K de pura montaña

Empieza mi cuenta atrás personal. 5 semanas de pura dedicación, sacrificio, entrenamientos y diversión. Comienza el juego y pienso darlo todo, pienso dejarme la piel, en cada latido, en cada gota de sudor y en cada lágrima de dolor que surja por el camino. Sólo pensarlo me entran unas ganas terribles de estar bajo el arco de salida, con todo el apoyo de los míos, como siempre, y con la cabeza y las piernas a punto para hacer lo más maravilloso que he hecho jamás: correr por montaña.

Hace tan sólo un año que corro por montaña (¡tan sólo un año!) y en mis piernas llevo ya una buena kilometrada de caminos, de pista, de alta montaña y unos cuantos Kms de desnivel… Y no pienso dejarlo. ¡Dios mío! Mientras las piernas y la cabeza tiren pienso hacer tantos caminos como pueda, quiero recorrer cada lugar, reseguir cada horizonte y conquistar tantas cimas como mi imaginación anhele. Quiero sentir el viento fuerte en mi cara, aquel viento que te ensordece los sentidos, quiero mojarme la cara con la brisa gélida de las cimas y tostarme al sol con la magia de sus rayos a primera línia de montaña. Quiero correr para divertirme, para sentirme viva y disfrutar con los míos. Quiero conquistar las cumbres, pararme, sentarme y disfrutar del paisaje, mirar atrás y sentirme orgullosa por el camino recorrido y; sobretodo, quiero sentir el silencio, ése tan absoluto y sincero, ése que sólo llevamos dentro de nuestra alma, ese silencio sepulcral que es mi regalo más preciado cuando llegas a la cima. Y sentir que tocas el cielo con la yema de los dedos, sentirte libre y disfrutar de la libertad que te devuelve la montaña

Quedan 5 semanas para mi gran reto, 42K 2060+D = Romanic Extrem, Vall de Bianya, ¡Allí estaré!

Vamooooos #gasaqui #ostia

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Cap a la propera aventura Romànic Extrem: 42K de pura Muntanya

Comença el meu compte enrere personal. 5 setmanes de pura dedicació, sacrifici, entrenaments i diversió. Comença el joc i penso donar-ho tot, penso deixar-me la pell, en cada batec, en cada gota de suor i en cada llàgrima de dolor que sorgeixi pel camí. Només de pensar-hi m’entren unes ganes terribles de ser a la línia de sortida, recolzada pels meus, com sempre, i amb el cap i les cames a punt per fer el més bonic que he fet mai: córrer per muntanya.

Fa 1 any que corro per muntanya (només 1 any!) i a les cames ja porto una bona kilometrada de corriols, de pista, d’alta muntanya i uns quants kms de desnivell… I no penso deixar-ho. Déu meu, mentre les cames i el cap tirin penso fer tants camins com pugui, vull recórrer cada indret, resseguir tots els horitzons i tocar tots els cims que la meva imaginació vulgui. Vull sentir el vent fort a la cara, aquell vent que no et deixa sentir, vull mullar-me la cara amb la brisa gèlida dels cims, i torrar-me al sol amb la màgia dels seus rajos a primera línia arran de muntanya. Vull córrer per divertir-me, per sentir-me vital, per redescobrir-me i per gaudir amb els meus. Vull arribar al cim, aturar-me, asseure i gaudir del paisatge, mirar enrere i disfrutar del camí recorregut; i sobretot, vull sentir el silenci, el més absolut i sincer, aquell que només està dins de la nostra ànima, aquell silenci de sepulcre que és el regal més preuat quan fas cim. I sentir que toques el cel amb les puntes dels dits, sentir-te lliure i disfrutar de la llibertat que et retorna la muntanya.

Queden 5 setmanes pel meu gran repte, 42K 2060D+ = Romànic Extrem, Vall de Bianya, allà hi seré!

Vamooooossss #gasaqui #ostia

Correr como filosofía de vida

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Correr como filosofía de vida

Cuando corres, sólo cuando corres, sabes que eres capaz

Siempre he corrido, un poquito por aquí, un ratito por allá; pero jamás pensé que correr acabaría siendo el motor de mi vida y la razón por la que hoy soy más feliz de lo que jamás pensé que sería. Correr me ha dado todo lo que hoy me rodea, amigos, pareja, sueños, retos, ilusiones, metas, libertad… Todo el mundo tiene un motivo para empezar a correr y luego un motivo que te empuja a seguir y luego un motivo que te ayuda a hacer cosas que jamás te planteaste. Yo jamás me plantee empezar a correr para hacer una maratón, ni para subir una montaña, ni mucho menos para hacer una ultra… ¿Qué es eso?

Empecé a correr para adelgazar, seguí corriendo para evadirme, continué corriendo para probarme y seguí día a día llevándome al límite, conociéndome, conectándome conmigo misma, mi mente, mi cuerpo, todo en una misma sintonía, aceptándome en lo bueno y en lo malo y convirtiéndome en la mejor compañera de aventuras que jamás había soñado tener… Cada carrera es un reto para mi misma y cada reto supone un paso hacia el auto-descubrimiento y el auto-control de mi persona. Aunque suene a paranoia filosófica, simplemente es una reflexión que si corres con regularidad podrás entender. Correr me ha dado cosas maravillosas, me ha ayudado a conocerme, a superar mis miedos y mis límites, me ha hecho fuerte y me ha enseñado a sufrir, a apretar los dientes y a disfrutar. Correr es enfrentarte sola a tus miedos, a tus debilidades y a todo aquello que detestas de ti mismo. Correr es como mirarte al espejo, sólo que cansa más y acabas con mejor forma.

Este blog es un paseo por mi vida runera, con mis miedos, mis inquietudes y mis ganas de compartir lo que siento cuando mi cuerpo se funde en el camino del sendero, del asfalto, de la pista o de la pura montaña que ensordece los sentidos.

Te reto a compartir algunos kilómetros corriendo juntos.