ROMANIC EXTREM: más extrema que nunca

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Corriendo en la Romanic Extrem. Foto: Oriol Batista

 

ROMANIC EXTREM: más extrema que nunca

Así vivimos nuestra cita anual con la carrera de montaña de referencia de la Vall de Bianya.

Es una de las carreras duras que tenemos por la zona y el pasado fin de semana, con la lluvia, el frío y la niebla, la hicieron aún más épica.

Salimos animadas y llenas de ganas de retarnos un año más en esta magnífica carrera que destaca no solo por un recorrido extraordinario, sino por una organización a la altura de las circunstancias, por todo el cariño que año tras año ponen en cada detalle.

Además de animadas y preparadas para la ocasión también fuimos precavidas y cargamos todo lo útil en nuestra mochila.

La lluvia nos hizo sufrir más de lo normal y desgastarnos muchísimo física y anímicamente. Llegamos al primer avituallamiento con una super animación. Que nos dio un subidón muy muy grande para seguir corriendo hacia el segundo avituallamiento y de allí volamos de nuevo hacia el que casi fuera el tercero.

Me encantaría decir que fue una experiencia única, hablar de la fuerza interior y de esa capacidad enorme que tenemos las personas de conseguir nuestros retos. Pero no fue de esos días. Como mucho ya sabéis un susto nos hizo recogernos. Nos hizo reflexionar. Recordar que la montaña es poderosa y que no hay nunca que subestimarla.

Suerte que la experiencia es un grado y nos ayudó a poder mantenernos en perfecto estado hasta que nos vinieron a rescatar.

En esta edición no atravesamos con gloria la línea de meta. Ni tan solo nos acercamos unos metros. No tuvimos tiempo de compartir anécdotas, ni culebrones mientras atravesábamos montañas, ni tampoco maldecir las subidas o las bajadas técnicas. Tan solo tuvimos tiempo de estar unidas, de apoyarnos, de arroparnos y de superar un momento difícil juntas, haciéndolo lo más llevadero posible entre buen rollo, abrazos, risas y palabras de consuelo.

Lo mejor fue que no estuvimos solas, que tanto la organización de la carrera como, los voluntarios estuvieron al pie de cañón y se desvivieron por nuestra seguridad.

Y después del mal rato que se alargó demasiado para mi gusto, pero que las circunstancias eran las que eran, toca hacer una lectura muy interna, muy profunda, muy íntima y personal.

Toca recuperar la mente y el corazón y volver a correr pronto… ¡Ánimo Conchi!

CORRIENDO A 3′ 30″

CORRIENDO A 3' 30"

CORRIENDO A 3′ 30″ – FOTO: Oriol Batista Fotògraf

CORRIENDO A 3′ 30″

Sé que muchos ya sabéis qué es correr a 3′ 30″. Pero permitidme que me explique. Correr a 3 minutos y 30 segundos el Kilómetro es prácticamente volar. Haz la prueba, elige un kilómetro e intenta hacerlo en 3 minutos y medio. Y luego me cuentas qué tal la experiencia 😉

Dejadme que os aclare que YO NO CORRO a 3′ 30″. ¡Ni de coña! A lo mejor algún día, en algún entreno y seguramente porque la carretera o el terreno hacía bajada. A veces, ni así. Mi blog se llamó a 3′ 30″ no porque yo vaya de “pofesioná” sino porque con mis colegas de aventuras siempre nos mofábamos al explicar batallitas de carreras y decíamos: “¿Y qué tal la carrera? Con todo lo que entrenas, seguro que ibas a 3’30″”. Y se quedó así, y mi blog trata de eso, de aventurillas varias en el mundo del correr. ¡Me encanta!

Pero este fin de semana fue diferente. El pasado sábado salí a hacer Trail running en uno de los parajes más maravillosos que tenemos en Catalunya, la Serra del Catllaràs. Me enamoré y siempre que puedo vengo a rememorar ese amor que tengo a estas montañas y al pueblo encantador de La Pobla de l’Illet.

El sábado tocó salir a disfrutar, a dejar los miedos y las excusas atrás, y a salir a moler las piernas sin piedad, sin pausa, sin pena y con muchas ganas. Así que salí a correr con toda mi alma. Y disfruté como la enana que sigo siendo 😉 Disfruté del recorrido, de las personas, de los compañeros, de los voluntarios, disfruté de los silencios, de las pausas, de mis pensamientos y de la soledad del corredor. Disfruté de las subidas pero más aún de las bajadas y di lo mejor de mí. Di lo mejor que sé dar, lo que llevo dentro, me entregué a mi misma en cada Km y no dejé nada.

Conocí a gente maravillosa en el camino, gente que me ayudó y a quien ayudé. Porque está claro que cuando haces algo por alguien, en realidad, lo estás haciendo por ti mismo. Así que cuando tiraba del carro al final del trayecto para que otros compañeros pudieran acabar sin caminar, de algún modo, también me estaba ayudando a mi misma a seguir, a seguir corriendo, a seguir disfrutando y a seguir siendo yo…

Y sí, el pasado sábado corrí a 3′ 30″ el último kilómetro, ese que atraviesa el pueblo de Catllaràs con sus gentes en las calles animando la proeza de los locos corredores que nos adentramos en la montaña, a veces tan encantadora como hostil. Él me dijo: “Es tu momento, esta carrera es tuya”, y aunque eran sus palabras, se transformaron en mías. Era mi momento de disfrutar, de darlo todo, de esprintar, de dejar la piel y el corazón. Era el momento de dejarme ir y ser yo. ¡Gracias!

Así llegué a meta: corriendo a 3′ 30″

 

LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO

Corriendo a tres treinta
LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO – Llegada a meta en Ulldeter: Foto Oriol Batista Fotògraf

 

LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO

Una imagen dice más que mil palabras. Al menos esta imagen. Lo dice todo. En esta ocasión finalicé la carrera de Trailrunning organizada por Klassmark. La carrera se llama Ulldeter, forma parte de las X-Mission (una liguilla de trailrunning) en formato Media Maratón.

¡Me lo pasé pipa! Ahora corremos así, disfrutando, sin sufrir, apretando cuando el terreno te deja y experimentando con las compañeras de ruta. En mi caso compañero. Esta liga de Klassmark, las X-MissionX3, las corro con mi compañero de fatigas Franc. Un gentlemen que no sabia lo que era correr por montaña hasta que le enseñé la ruta de las Miloques (en Cassà de la Selva). Ahora es él el que me enseña a mí 😉 ¡Vaya máquina!

Pues esta carrera fue una gozada. Lo pasamos genial, disfrutamos del tiempo que nos hizo, de la maravilla de las altas montañas (¡amo correr por encima de los 2000 metros!) y sus paisajes. También flipamos con el pueblo de Camprodon,  nos fascinan estos pueblos de montaña que se vuelcan en los eventos deportivos y la organización de la carrera. ¡BRAVO! Todo de 10. Como siempre: ¡Genial!

Lo mejor para mí (y para todos los corredores que estábamos en el arco de salida) es el desenlace final (¡como no!). Llegar a meta sabe a Gloria. Sabe a triunfo. Sabe a tocar el cielo con las puntas de los dedos. Así que esta foto lo dice todo: una servidora llegando a meta con mi perrita Rumba muy recuperada de hace unos meses cuando casi nos deja. Pero no. Es fuerte y tiene agallas y de momento me demuestra que hay Kilómetros para rato.

Así que, mientras la vida nos lo permita, a seguir disfrutando juntas de las montañas.

 

 

 

LES NENES TRAIL EN ZEGAMA

LES NENES TRAIL EN ZEGAMA

LES NENES TRAIL EN ZEGAMA – Foto: Kiss The Mountain (Last Race Studio)

LES NENES TRAIL EN ZEGAMA

“Es el sueño de cualquier corredor de montaña, salir debajo del arco, rodeado de tus ídolos, de una afición más que apasionada, volcada en la carrera más importante del mundo del trailrunning, la madre de todas, la reina: Zegama.”

Hará unos meses Pat me llamó entre exaltada y confundida. Sí, resulta que ya se había hecho el sorteo de la GRAN ZEGAMA y la tía había ganado un dorsal. Os recuerdo mi entrada anterior del blog que habla sobre Zegama: dónde los sueños se hacen realidad así os haréis una idea de cuan difícil es conseguir un dorsal para correr esta Maratón de ensueño.

Personalmente este es mi 3º año consecutivo concursando en el sorteo para un dorsal con poca suerte, ya que aún no he podido formar parte activa dentro de la fiesta. Aunque he podido vivirla desde fuera y es igualmente de emocionante.

Pues mi pupila Pat ha tenido la suerte de ser una de las participantes a la fiesta de Zegama y pese a la dureza del recorrido, y al desnivel, lo bordó. Planificamos los entrenamientos, nos adaptamos un poco a Zegama (pues hasta un mes antes no sabíamos que iba a participar) y dejamos mucho en manos del entusiasmo y de las ganas de esta devora kilómetros.

Me siento muy feliz de tu proeza Pat, todas Les Nenes Trail estamos sumamente orgullosas de tu hazaña y, sobretodo, de la fuerza con la que has asumido el inesperado reto. Esa fuerza, esa perseverancia y ese no dejarse avasallar en ningún momento. Una actitud de auténtica campeona. Una actitud de auténtica jefaza, como decimos nosotras. Sólo tengo que palabras maravillosas para ti, por todo tu trabajo hecho y por no cesar en el empeño de seguir mejorando día a día en todo lo que te propones.

Eres una amiga única, una Nena Trail cojonuda, una compañera de Kilómetros cachonda, una super mami y una mujer hecha a sí misma, auténtica y sincera. ¡Cómo nos gustas! Hoy esta entrada tenía que ir para ti. Te la mereces por todo.

A seguir sumando juntas. Larga vida a Les Nenes Trail.

 

 

FIN DE SEMANA DE ALTA MONTAÑA

FIN DE SEMANA DE ALTA MONTAÑA

FIN DE SEMANA DE ALTA MONTAÑA

Este fin de semana, después de muchos findes de trabajo, de estudio y de no parar… Me lo he regalado. Un fin de semana de montaña. Un día precioso (entre nubes y amagos de tormenta eléctrica en la cumbre) de Alta montaña para recordarme, de nuevo, por qué me apasiona tantísimo este deporte: trailrunning.

El Puigmal es una montaña a 2.900 metros de altitud que nos regala unos paisajes abruptos y técnicos con unas vistas del Pirineu Catalán precioso. Una vez arriba puedes enfocar la bajada hacia la Vall de Núria para mí una combinación preciosa, fácil y divertida. Adoro este rinconcito del Pirineu. Adoro todos los recuerdos que me inundan cada vez que corro por sus senderos, atravieso sus valles y me adentro entre sus bosques.

Amo cómo me hace sentir esta montaña por su dureza en la subida, pero también por su diversión en la bajada y el respeto que siempre me inunda saber que estoy a merced de la más grande. Porque la montaña hay que conocerla pero también respetarla. Te lo da todo y te lo arrebata en cuestión de segundos y éso también la hace especial y única.

Correr por encima de los 1.000 metros de altitud me limpia, por dentro, por fuera y sobretodo a nivel emocional. Me hacer ver quién soy y qué hago allí, cual es mi camino, cuales son mis inquietudes vitales y me re conecta a mi única esencia. ¡Qué fuerza tienen las montañas! ¡Qué fuerza lleva el Pirineu dentro de sus paisajes! ¡Qué país más bonito que tenemos! ¡Qué feliz me hace correr y disfrutar de esta grandeza que nos regala la naturaleza!

Así que con las pilas cargadas y el culo cubierto de agujetas, empiezo este lunes con energía.

¿Qué tal tu fin de semana?