MÁS VIEJA Y MÁS PELLEJA

MÁS VIEJA Y MÁS PELLEJA

MÁS VIEJA Y MÁS PELLEJA

Me hago mayor, eso no es ningún secreto y si no fuera así, sería un mal augurio. Pero sí, este año cumplo uno más. Mi trigésimo quinto aniversario. Se dice pronto. Me siento igual de vital y enérgica pero, para qué mentiros, más pelleja… Eso decía mi madre… “Cuanto más vieja más pelleja” y cuanta razón. Pero pelleja de la buenas, borracha de Kms, con sed de retos y caminos nuevos. Ganas de seguir poniendo al límite este cuenta kilómetros, porque a veces pienso que no tiene fin. Pero sí lo tiene, todo lo tiene. ¡Gracias a Dios!

Los 34 que quedan atrás me han dejado un legado lleno de buenos aprendizajes. No se me caen los anillos, ¡Oiga! Lo mismo te sirvo para un roto que para un descosido pero no me achico. Quizás al principio, puede que la inseguridad me juegue alguna mala pasada, pero luego todo se pasa, que por eso aprendo (la mayoría de las veces para mejor).

Así que tras los 34 llenos de experiencias nuevas y sueños cumplidos, encaro un 35 con fuerza. Sé que éste es el año. Voy a sentir la curva de la madurez en su máximo exponente. Porque es el muro que separa a la persona adulta de la mayor. Pero prometo ser una mujer mayor de esas que acojonan. Que meten el turbo a fondo y llegan al final, con ese derrape estridente que te deja atónito. Y tras el frenazo sonoro saldré yo: viejita, arrugadita, pelo blanco, sin dientes, pero sonriendo y levantando mis dedos coronando un V de victoria. La de saber que has ganado, que has cumplido y que has conseguido lo que viniste a hacer… Cumplir mis sueños, reventar todos los retos y no dejar de vivir. Sí, esa soy yo, un cúmulo de experiencias ensordecedoras que te dejan sin aliento y que, sobretodo, te hacen sentir allá arriba, tan alto que casi tocas el cielo con los dedos.

Una mujer sin nada y con todo. Sin prisa pero que siempre va corriendo, con sueños muy reales, con hambre pero saciada de grandes experiencias. Porque así voy a ser yo. Así de simple, sencilla y sincera. Que vengan 5 septenios más que los espero, así, con esta cara y con las que vengan a partir de ahora.

NO CUMPLO AÑOS, CUMPLO SUEÑOS

NO CUMPLO AÑOS, CUMPLO SUEÑOS

No cumplo años, cumplo sueños –  Foto: Oriol Batista Fotògraf

NO CUMPLO AÑOS, CUMPLO SUEÑOS

Este año no voy a cumplir un año más. Simplemente sigo mi dulce camino de vida continuando (afortunadamente para mí) con la tarea de seguir haciendo realidad mis sueños.

Soy feliz. No cumplo años, cumplo sueños. Eso me hace feliz.

Mi vida es de ensueño. Y la disfruto segundo a segundo con las persones que desean fervientemente hacerlo conmigo. Doy gracias a todos los que se han alejado, a las personas que decidieron partir de mi vida. Porque su ausencia, ése vacío que dejaron, se ha llenado de tanto amor, de personas tan maravillosas y de momentos tan auténticos y tan únicos que no creía que podría ser de otro modo.

Este fin de semana no cumplo años, cumplo sueños y no celebro que me hago mayor. Esta vez, amigos míos, permitidme celebrar que he cogido las riendas de mi vida. Una vez más, cuando el carro estaba medio perdido, he reunido coraje y fuerza para abrir un nuevo camino que se adapte a mis necesidades y que me ayude a seguir mejorando poco a poco…

Este fin de semana celebro que la vida está llena de cambios. Que vivimos en constante evolución y que el cambio dentro de uno mismo es la única solución frente a mundo dinámico, inseguro y frágil como el que vivimos…

Este fin de semana celebro que correr es solo una pieza más de este puzzle formado por una infinidad de ellas, muchas de las cuales voy descubriendo cada día que pasa.

Sin lugar a dudas, este fin de semana voy a celebrar que nunca hay que dejar de hacerlo: por los cambios, por los logros, por las pérdidas, por los que vienen y por los que se van…

Una celebración más y un año menos…

El coraje de ser libre: D.E.P a un corredor de montaña

d.e.p. a un corredor de montaña

D.E.P. a un corredor de montaña

El coraje de ser libre: D.E.P a un corredor de montaña

Las cimas se cubren de una neblina oscura, las montañas se llenan de nostálgicos sollozos, de sonrisas mudas y tristes zancadas perdidas. Las montañas están de luto porque saben que no volverán a oír tus palabras alentadoras, tu sonrisa y tu energía. Los aficionados al trailrunning nos hemos quedado perplejos, atónitos ante tal infortunio pero en el fondo felices.

Felices porque has sido tú hasta el final, porque has hecho lo que has amado hasta tu último día y porque decidiste un día iniciar el camino de los sueños, hasta cumplir con cada uno de los tuyos. Así aprendemos todos, aprendemos a valorar la lucha, la constancia y la ilusión de perseguir los sueños hasta el final. No imagino un adiós más dulce que el de saberse libre, libre de volar siempre en la dirección que uno desea y anhela, libre de decidir cada uno de nuestros pasos asumiendo sus consecuencias y en definitiva, libres, por atrevernos a llevar la vida que siempre habíamos soñado.

Allí dónde los sueños se hacen realidad, allí, volveremos todos a encontrarnos.

D.E.P. amigo