MEDIA MARATÓN DE MONTAÑA: ROMANIC EXTREM

Media maratón de montaña: Romanic Extrem

Media maratón de montaña: Romanic Extrem foto por Oriol Batista Fotògraf

MEDIA MARATÓN DE MONTAÑA: ROMANIC EXTREM

El pasado fin de semana tuvo lugar la gran fiesta de Trailrunning que se celebra en la Vall de Bianya con dos carrerones preciosos que transcurren en las montañas de la Garrotxa.

¡Larga vida a la Romanic Extrem!

Por su organización de 10 y al detalle, por su magnífico recorrido, sus senderos y sus puntos técnicos. Por sus bajadas infernales pero divertidas y apasionantes. Un 10 por su bolsa del corredor con todo lujo de detalles: la camiseta técnica y la magnífica bolsa para las deportivas. Un 10 por el speaker, el director de carrera, la música y el fotógrafo. Un 10 por las personas que animaban en los diferentes puntos de control, por los garrotxins y les garrotxines que esperaban empuñando el porrón de vino, por los voluntarios bromistas; aunque las bromas a veces cuando vamos cansados y justitos nos sobran 😉 A TODOS los que formáis parte directa o indirectamente de esta especial y extraordinaria carrera que nos cuida a los corredores y corredoras al detalle: un 10. Para repetir, sin lugar a dudas.

Aunque para mí esta fue una carrera que corrí con el corazón y con la fuerza que erradica dentro de mí ya que llegué in extremis a la fecha de la carrera. Sin entrenar, sin reservas y con el corazón encogido en un puño pero triunfamos. Logramos lo que vinimos a hacer y pese a que se podría haber hecho mejor, si hubiese estado en un estado “normal” de forma física y mental, se hizo. Sin que sirva de excusa porque sabíamos a lo que veníamos.

Venía a correr, a sufrir, a subir y a bajar. Venía a morder el polvo y a tocar la Gloria. Venía a correr por mi Rumba. Venía a demostrarme que se puede. Que se puede mover el mundo sólo con desearlo. Que se puede cambiar el rumbo sólo con la intención de hacerlo. Y yo me levanté, pese a todas los obstáculos racionales y obvios que se me presentaban, a atravesar la línia de meta por ella. Y como unas campeonas lo hicimos todas. Así que más orgullosa que nunca larga vida a Les Nenes Trail, a nuestros supporters y a la Romanic Extrem.

¡Hasta el año que viene!

 

 

 

La locura de llegar a meta: Mi primera maratón de montaña

Mi primera maratón de Montaña: Romanic extrem

Mi primera maratón de Montaña. Fotografía Oriol Batista Viñas

La locura de llegar a meta: Mi primera maratón de montaña

42k de cansancio, sufrimiento, dolor, agonía, desesperación, agobio, descontrol, hambre, sed, calor, escalofríos, rampas, agotamiento, esfuerzo…

42 kilómetros de superación, constancia, positivismo, libertad, alegría, felicidad, auto conocimiento, soledad, auto control, vida, compañerismo, humildad…

Una maratón te sirve para muchas cosas, ponerte al límite, conocerte, superarte… Si además eliges hacerlo en una de montaña las emociones se magnifican, las distancias suelen alargarse entre compañeros y pasas muchos momentos de soledad. Esa es la gracia de la larga distancia, sobrevivir a ti mismo, a tus pensamientos negativos, a tu mente irracional, a tu cuerpo limitado y expandirte más allá de todo eso.

Ayer corrí 42 Km de Montaña en la Romanic Extrem una carrera muy bonita, muy corredera y muy mágica. Mis primeros 10K fueron horribles, duros, agotadores, me sentía muy cansada y mi mente empezó a decirme eso de: “No puedo.” No hay peor batalla que la que se disputa internamente con tu mente, creo que son los kms más duros, los que tienes que córrer con la cabeza parándote las piernas. Pero llegas al KM 20, la mitad y de golpe un aire fresco te inunda: “¡Ya está!” Y las piernas empiezan a ir solas, relajadas, fluyendo con el paisaje con las subidas, con las bajadas y no paras de correr hasta el final.

Vi paisajes idílicos, casi como de cuento, fue algo precioso, maravilloso, me sentí muy libre, disfrutando, cargándome las pilas con los rayos del sol y transpirando naturaleza por cada poro de mi piel. Y al final, lo de siempre, últimos Kms con ganas de acabar y ves la meta, la ves ahí pero el camino no deja de ser largo y nunca termina. Entonces la mente toma partida y empiezas a pensar que una carrera es como la vida misma, hay momentos así, ves la solución, sabes que aquello que anhelas tiene que venir pero nunca llega, te vuelves impaciente y cuando la vida te pone a prueba con un repechón, te vienes a bajo porque deseabas tanto llegar ya… Pero yo luché siendo consciente, superando ese repechón con buen humor, con alegría, sabía que ya estaba ahí y que después de tantos Kms ya recorridos, daba igual esperar un poquito más. Y toque asfalto. Mis pies llegaron a esos metros de asfalto que saben a gloria, puse la directa, saqué el último kilito de fuerza reservado para mi llegada a meta. La sonrisa se dibujaba en mi cara, vi a unas niñas de la edad de mi sobrina y las hice que abrieran sus manos, que las chocaran con las mías, que me transmitieran su fuerza a la vez que yo podría transmitirles la mía, y en el sendero a meta chillé, me auto aplaudí, “¡Ya estoy!”, “¡Ya llego!”. Antes de cruzar a meta a modo de risa le dediqué un baile a Uri, tal y como le había dicho días antes que haría y crucé.

Mis padres estaban allí esperándome y los abracé, fue muy grande tenerlos allí alegres y felices, como yo. Besé al mejor compañero de ultra que una puede tener porque es un valiente y sin él ésto no hubiera sido posible y saludé a una compi de carrera, Ana, me esperó para felicitarme en esta estrenada nueva distancia, de la que ella ya es una veterana imparable y de admirar.

Y al final le gané la partida a la mente, a la barriga, a la periostitis tibial, al cansancio y al estrés. Que sí, que con ilusión, alma y ganas también se gana. O como dice Pep, con dos cojones bien grandes.

Gracias a todos por vuestro apoyo, por vuestro cariño y por creer en mí cuando yo, os juro que no daba un duro.

Si después de ésto, queréis vivir la experiencia os animo con vuestra locura, como siempre digo antes de una carrera: ¡Gas ostia!

A por la próxima aventura Romànic Extrem: 42K de pura montaña

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A por la próxima aventura Romànic Extrem: 42K de pura montaña

Empieza mi cuenta atrás personal. 5 semanas de pura dedicación, sacrificio, entrenamientos y diversión. Comienza el juego y pienso darlo todo, pienso dejarme la piel, en cada latido, en cada gota de sudor y en cada lágrima de dolor que surja por el camino. Sólo pensarlo me entran unas ganas terribles de estar bajo el arco de salida, con todo el apoyo de los míos, como siempre, y con la cabeza y las piernas a punto para hacer lo más maravilloso que he hecho jamás: correr por montaña.

Hace tan sólo un año que corro por montaña (¡tan sólo un año!) y en mis piernas llevo ya una buena kilometrada de caminos, de pista, de alta montaña y unos cuantos Kms de desnivel… Y no pienso dejarlo. ¡Dios mío! Mientras las piernas y la cabeza tiren pienso hacer tantos caminos como pueda, quiero recorrer cada lugar, reseguir cada horizonte y conquistar tantas cimas como mi imaginación anhele. Quiero sentir el viento fuerte en mi cara, aquel viento que te ensordece los sentidos, quiero mojarme la cara con la brisa gélida de las cimas y tostarme al sol con la magia de sus rayos a primera línia de montaña. Quiero correr para divertirme, para sentirme viva y disfrutar con los míos. Quiero conquistar las cumbres, pararme, sentarme y disfrutar del paisaje, mirar atrás y sentirme orgullosa por el camino recorrido y; sobretodo, quiero sentir el silencio, ése tan absoluto y sincero, ése que sólo llevamos dentro de nuestra alma, ese silencio sepulcral que es mi regalo más preciado cuando llegas a la cima. Y sentir que tocas el cielo con la yema de los dedos, sentirte libre y disfrutar de la libertad que te devuelve la montaña

Quedan 5 semanas para mi gran reto, 42K 2060+D = Romanic Extrem, Vall de Bianya, ¡Allí estaré!

Vamooooos #gasaqui #ostia

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Cap a la propera aventura Romànic Extrem: 42K de pura Muntanya

Comença el meu compte enrere personal. 5 setmanes de pura dedicació, sacrifici, entrenaments i diversió. Comença el joc i penso donar-ho tot, penso deixar-me la pell, en cada batec, en cada gota de suor i en cada llàgrima de dolor que sorgeixi pel camí. Només de pensar-hi m’entren unes ganes terribles de ser a la línia de sortida, recolzada pels meus, com sempre, i amb el cap i les cames a punt per fer el més bonic que he fet mai: córrer per muntanya.

Fa 1 any que corro per muntanya (només 1 any!) i a les cames ja porto una bona kilometrada de corriols, de pista, d’alta muntanya i uns quants kms de desnivell… I no penso deixar-ho. Déu meu, mentre les cames i el cap tirin penso fer tants camins com pugui, vull recórrer cada indret, resseguir tots els horitzons i tocar tots els cims que la meva imaginació vulgui. Vull sentir el vent fort a la cara, aquell vent que no et deixa sentir, vull mullar-me la cara amb la brisa gèlida dels cims, i torrar-me al sol amb la màgia dels seus rajos a primera línia arran de muntanya. Vull córrer per divertir-me, per sentir-me vital, per redescobrir-me i per gaudir amb els meus. Vull arribar al cim, aturar-me, asseure i gaudir del paisatge, mirar enrere i disfrutar del camí recorregut; i sobretot, vull sentir el silenci, el més absolut i sincer, aquell que només està dins de la nostra ànima, aquell silenci de sepulcre que és el regal més preuat quan fas cim. I sentir que toques el cel amb les puntes dels dits, sentir-te lliure i disfrutar de la llibertat que et retorna la muntanya.

Queden 5 setmanes pel meu gran repte, 42K 2060D+ = Romànic Extrem, Vall de Bianya, allà hi seré!

Vamooooossss #gasaqui #ostia