Trail Rocacorba 30k, cuando el trabajo bien hecho tiene su recompensa

Trail Rocacorba by Oriol Batista

Trail Rocacorba by Oriol Batista

Trail Rocacorba 30k, cuando el trabajo bien hecho tiene su recompensa.

Ayer me tocó correr la primera carrera de montaña de la temporada. Una carrera organizada por Klassmark, Trail Rocacorba de 30 quilómetros y con un desnivel positivo de 1800 metros. Una carrera de 100% puro trailrunning en una montaña tan especial y mágica como es Rocacorba. Mi primera trail de montaña seria fue aquí, con la de 20 quilómetros. Dos años más tarde sigo acudiendo a la cita de esta especial carrera, el año pasado acompañada por mi pareja (a quién me unen estas preciosas montañas) y este año sola.

Es una carrera dura y exigente, cada vez aprendo cosas nuevas de ella y este año no ha sido una excepción. Cabe decir que he conseguido cuadrar muchos temas y superarla física y emocionalmente con un más que aprobado, al menos des de mi punto de vista.

Cosas que he tenido en cuenta en esta carrera:

–          Beber a sorbitos en cada subida, no deshidratarte es importante y en las subidas más duras que tienes que caminar es el momento ideal para beber, así tu cuerpo se enfría y las pulsaciones reciben un poco de tregua.

–          Comer antes de tener hambre. No esperar al avituallamiento para comer y beber.

–          Ser positiva, aunque aparezcan dolores o incomodidades, ser positiva, separarte del dolor, respirar y seguir.

–          Concentrarme en la respiración y a ratos hacer respiraciones profundas, dejando salir todo el aire de los pulmones y llenándolos de aire nuevo.

 Cada uno tiene su técnica para dominar la mente y creo que es un punto crucial, otra forma más para superarse. Correr distancias largas con desniveles exigentes requiere de algo más que velocidad, no sólo entrenamos las piernas, sino que además hay que entrenar la mente, cuadrar los tempos entre la hidratación y la alimentación, y sobre todo no dejarse llevar por las emociones: la alegría es buena pero no la euforia porque puede ser tan nefasta como la negatividad y el pesimismo.

 Esta carrera me ha enseñado a ser justa y equilibrada en cada quilómetro y aunque podría haber sido más rápida, me centré en ser yo, en no dejarme arrojar por la multitud y respetar mis ritmos y mis momentos. Ha resultado fantástico, ha sido como un baile dónde los participantes sabían qué tocaba en cada momento. Ha sido coherente y equilibrado. Y al final me ha quedado muy claro: ¡Cómo cansa esto de correr!

Lo maravilloso de correr en pareja

Correr en pareja. Rocacorba Trail by Klassmark

Correr en pareja. Rocacorba Trail by Klassmark

Lo maravilloso de correr en pareja

No se me ocurre algo mejor para hacer en pareja que correr.

Para mí correr no es sólo hacer deporte, es un ejercicio casi místico, es un encontrarse a uno mismo. Sabes cómo vas a empezar pero jamás sabes cómo acabarás, ni cuándo. Hacerlo en pareja es mucho más excitante y divertido. Sales a rodar con amigos, con compañeros y te ayuda a equilibrarte, entre los dos lográis quemar la rutina y conseguir ese equilibrio y ese momento de tranquilidad que te tele transporta, en ocasiones a la infancia, dónde desarrollas toda tu creatividad, se desvanecen tus miedos y te ves capaz de todo.

El lunes fui a correr con mi compañero de trabajo, en mi trabajo hay más estrés que el que he tenido en toda mi vida, nos pusimos las bambas, cogimos los frontales y nos metimos por un camino muy chulo, había trozos que hasta daban miedo y nos vimos allí, corriendo, casi como niños, centrados en nuestras respiraciones, en nuestros pasos, en la iluminación del camino… Fuimos descubriendo los olores, las figuras e íbamos jugando a cambiar de ritmo. Fue algo potencialmente maravilloso. Sin estrés, sin preocupaciones, sólo nosotros y nuestro camino. Al final nos paramos a estirar y mi compañero sacó la pelota de fútbol para dar unos toques, de golpe nos vimos como dos niños, simplemente disfrutando y es que esta es la magia de correr y de compartir kilómetros..

Correr con las compañeras y/o amigas también tiene su excepcional magia. Hace 1 año corrí mi primera media maratón y mi mejor marca personal (por ahora sin superar). Correr con mi compañera de equipo fue la experiencia más bonita de todas, sus pasos, acompasados con los míos, su energía equilibrando la mía, su concentración y su seguridad. En los momentos que flaqueaba, la miraba y la veía tan segura y firme que yo misma recuperaba seguridad y energía y seguía corriendo, sin parar… Fue algo mágico y lo recuerdo como la maravilla más bonita vivida, mi primera media maratón al lado de mi compañera de equipo fue, sin lugar a dudas, una gran experiencia.

Correr con amigos es algo que te toca muy a dentro. En mi caso, tuve la gran suerte de que me acompañaran a una carrera (una media maratón de asfalto y 30Km de alta montaña). En ambos casos fue algo brutal, experiencias muy diferentes pero con un trasfondo muy similar. Llegas a meta dichosa, feliz y miras a esa persona que ha sufrido contigo, que te ha apoyado y que ha creído en ti en todo momento y crees que no puedes sentir más amor y agradecimiento. Corríamos juntos pero más allá de correr vivíamos en la misma piel la gran experiencia de conseguir un logro; y al final, las victorias compartidas son más victorias. Les estoy eternamente agradecida y lo saben.

Y finalmente, correr con tu amor, hemos corrido juntos muchas veces, incluso antes de ser pareja éramos compañeros que corríamos, después amigos y más tarde, la pasión que sentimos por correr nos unió de una manera tan respetuosa y maravillosa que no sé explicar. Entrenar con él es increíble y divertido, obviamente siempre vamos a mi ritmo porque yo soy más lenta (me revienta, pero será así siempre, ya lo he aceptado) y él me ayuda día a día a superarme, a respetarme y a mejorar; incluso cuando me creo que voy genial, él me devuelve a mi sitio, me hace bajar de mi nube de color rosa y me doy de bruces con la realidad: el sobre entreno, la técnica errónea… Cada vez que salimos a entrenar juntos descubrimos algo nuevo el uno del otro, pero sobretodo descubrimos que juntos somos la combinación perfecta, el equilibrio y el centro.

Correr juntos ha sido la experiencia más gratificante, hemos sufrido, llorado, nos hemos enfadado, perdido, pero al final hemos recuperado la fuerza y hemos encontrado el camino, la energía y las ganas para tocar la meta, abrazarnos y saber que ha sido un gran trabajo en equipo, esfuerzo, sacrificio, amor, entendimiento, comprensión y respeto.

No hay palabras para poder describir la magia de compartir kilómetros…