PROYECTO LES NENES TRAIL

les nenes trail

PROYECTO LES NENES TRAIL

Este proyecto nació con un único objetivo: crear un grupo de mujeres para correr. Después de más de 3 años de trabajo duro, disciplina y mucho entusiasmo, Les Nenes Trail se han convertido en mucho más que un grupo de mujeres que corren. Les Nenes Trail es símbolo de superación constante, amor por la montaña y respeto por este deporte que tanto nos apasiona.

Cuando nos reunimos cada miércoles a las 19.30h en el césped del Pavellón de Fontajau, en Girona; no sabemos nunca que nos deparará el entrenamiento porque cada día somos una caja de sorpresas. ¡Olé!

Reconozco que cuando me ofrecieron la posibilidad de formar parte de este proyecto, ni me imaginé que llegaríamos tan lejos. De 10 pasamos a 2, a 3, luego a 10, a 13, a 15 y ahora somos hasta 40 apasionadas amantes de la montaña. Y el pasado domingo lo demostramos todas acudiendo a Hostrailric dónde daban un premio al Equipo más numeroso. Nos llevamos la palma y, la verdad, para nosotras no fue el premio en sí; sino reunirnos de nuevo y compartir el deporte que tanto nos gusta: correr por la montaña.

Este post de hoy es para dar las gracias a todas las que habéis formado parte de Les Nenes Trail y que por circunstancias ya no estáis. Siempre os llevaremos en el corazón y siempre seréis una de Les Nenes Trail.

También es para dar las gracias a las que acudisteis a correr el domingo a Hostrailric… Nenes Trail y Nenes Trail (¡Un hurra a esos maridos, hijos y amigos implicados!).

Un GRACIAS enorme y especial a las que habíais colgado las zapas y que ese día os las calzasteis para la ocasión. No he tenido ocasión de deciros lo mucho que significó para el equipo.

Un profundo agradecimiento también a las mamis recién estrenadas que no pudieron venir pero que estaban en nuestro corazones. Gracias a las que habéis decidido cerrar un ciclo aquí con nosotras. Ha sido un placer poder compartir Kms con vosotras.

Más gracias a los sponsors, a los colaboradores y a todos los equipos que nos animan a seguir siendo nosotras en esencia pura. Motorparts, Oriol Batista Fotògraf, Wildlife, Trailrunner.cat, Quart Sports Wear, CORRO X TU.

Y un especial gracias a todas esas niñas y niños que día a día siguen siendo parte de esto Pilar, Franc, Pat, Carme, Anna B, Anna M, Anna A, Anna B, Anna T, Sara B, Sara Q, Ariane, Conxi, Gemma C, Gemma,  Marina, Carla, Emma, Emma, Esther, Fàtima, Jenny, Laia, Laura, Marta M, Marta O, Nuri, Tània, Vanessa, Aina, Ainoha, Cristina, Eva, Laura, Maria, Raquel, Carles, Pep, Violeta, Àngels, Carol, Íngrid, Txell…

Y si me dejo alguna, lo siento, un especial GRACIAS a ti también.

Profundamente agradecida y simplemente feliz. Espero seguir compartiendo esos momentazos con vosotr@s y ¡ LARGA VIDA A LES NENES TRAIL!

 

 

 

 

 

CORRIENDO A 3′ 30″

CORRIENDO A 3' 30"

CORRIENDO A 3′ 30″ – FOTO: Oriol Batista Fotògraf

CORRIENDO A 3′ 30″

Sé que muchos ya sabéis qué es correr a 3′ 30″. Pero permitidme que me explique. Correr a 3 minutos y 30 segundos el Kilómetro es prácticamente volar. Haz la prueba, elige un kilómetro e intenta hacerlo en 3 minutos y medio. Y luego me cuentas qué tal la experiencia 😉

Dejadme que os aclare que YO NO CORRO a 3′ 30″. ¡Ni de coña! A lo mejor algún día, en algún entreno y seguramente porque la carretera o el terreno hacía bajada. A veces, ni así. Mi blog se llamó a 3′ 30″ no porque yo vaya de “pofesioná” sino porque con mis colegas de aventuras siempre nos mofábamos al explicar batallitas de carreras y decíamos: “¿Y qué tal la carrera? Con todo lo que entrenas, seguro que ibas a 3’30″”. Y se quedó así, y mi blog trata de eso, de aventurillas varias en el mundo del correr. ¡Me encanta!

Pero este fin de semana fue diferente. El pasado sábado salí a hacer Trail running en uno de los parajes más maravillosos que tenemos en Catalunya, la Serra del Catllaràs. Me enamoré y siempre que puedo vengo a rememorar ese amor que tengo a estas montañas y al pueblo encantador de La Pobla de l’Illet.

El sábado tocó salir a disfrutar, a dejar los miedos y las excusas atrás, y a salir a moler las piernas sin piedad, sin pausa, sin pena y con muchas ganas. Así que salí a correr con toda mi alma. Y disfruté como la enana que sigo siendo 😉 Disfruté del recorrido, de las personas, de los compañeros, de los voluntarios, disfruté de los silencios, de las pausas, de mis pensamientos y de la soledad del corredor. Disfruté de las subidas pero más aún de las bajadas y di lo mejor de mí. Di lo mejor que sé dar, lo que llevo dentro, me entregué a mi misma en cada Km y no dejé nada.

Conocí a gente maravillosa en el camino, gente que me ayudó y a quien ayudé. Porque está claro que cuando haces algo por alguien, en realidad, lo estás haciendo por ti mismo. Así que cuando tiraba del carro al final del trayecto para que otros compañeros pudieran acabar sin caminar, de algún modo, también me estaba ayudando a mi misma a seguir, a seguir corriendo, a seguir disfrutando y a seguir siendo yo…

Y sí, el pasado sábado corrí a 3′ 30″ el último kilómetro, ese que atraviesa el pueblo de Catllaràs con sus gentes en las calles animando la proeza de los locos corredores que nos adentramos en la montaña, a veces tan encantadora como hostil. Él me dijo: “Es tu momento, esta carrera es tuya”, y aunque eran sus palabras, se transformaron en mías. Era mi momento de disfrutar, de darlo todo, de esprintar, de dejar la piel y el corazón. Era el momento de dejarme ir y ser yo. ¡Gracias!

Así llegué a meta: corriendo a 3′ 30″

 

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES – FOTO ORIOL BATISTA FOTÒGRAF

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES

“El Marqués de Sade decía que las experiencias más importantes del hombre son aquellas que lo llevan al límite; sólo así aprendemos, porque eso requiere todo nuestro coraje.”

El pasado fin de semana intenté de todas, todas hacer la Marató i Mitja de l’Ardenya. Llegué al km 24 y decidí abandonar simplemente porque ya no estaba disfrutando. No me apetecía sufrir (y mira que he sufrido en infinidades de carreras, llegando en estados precarios; pero ya sabéis eso de “por mis cojones”, así soy yo y las acabo). No obstante esta vez, no se trataba de acabarla por “mis cojones”, esta vez ganó el corazón a la cabeza y me rendí. Me rendí de respeto a mi misma, me rendí por amor a mi persona y sobretodo, me rendí por pasión a este deporte mío que me tiene enamorada. El trailrunning se merece personas que sientan cada paso y que respeten la carrera más allá de las dificultades. Y por respeto, decidí aplazar mi aventura por la ultradistancia. Ya vendrán otras, lo sé y llegará el momento de saborear esos 300 metros de alegría que te separan de la gloria final, antes de atravesar el arco.

La preparé a conciencia, y los que me conocéis lo sabéis: entrenamientos, horas en montaña, entrenamientos en el terreno, hice la carrera en 2 tramos para entrenar y saber a lo que me enfrentaba, me preparé los avituallamientos, tenía la logística ideal, los mejores supporters y liebres preparadísimas para darlo todo en cada tramo. A todos ellos, les doy las gracias por su amor y su paciencia, eternamente agradecida por mostrarme tanto cariño. Estaba bien, piernas, cardio, coco… Había ganas y me enamoró salir con frontal y ver la salida del sol, me quedé extasiada con tal hermosura.

Será que ya me siento libre.

Empecé a correr porque el sufrimiento, una vez encarado sin temor, es nuestro pasaporte hacia la libertad. Pero ahora mi vida, tal y como está construida ya no hay necesidad de lanzarme a los brazos del dolor, ya no tengo heridas del pasado que sanar, ni momentos que borrar. Correr, ahora, ya no es como lo fue antes: mi válvula de escape para seguir soñando y volar. Ya recuperé las alas que otros me robaron. Correr hoy es una luz que nace en mí y que me hace expandirme energéticamente devolviendo amor a todos quienes me rodean. Y así, sí soy feliz corriendo.

Así, que lejos de sentir pena, vergüenza o arrepentimiento; me siento sumamente feliz. Por haber tomado una preciosa decisión, que es la de amar mi cuerpo por encima de todas las cosas, amar a mi ser y seguir siendo respetuosa para conmigo y con los demás. Dónde tu viste un “a quién se le ocurre meterte a hacer la de 63K” a mi se me ocurre que si no lo intentas jamás sabrás dónde se haya tu límite que te separa de la humanidad y que te permite conocerte, diferenciándote del resto de los mortales, como los seres únicos y con luz propia que somos.

No hace falta decir nada más, no hay nada que demostrar. Me siento eternamente agradecida por esta vida tan hermosa que me ha tocado vivir. FELIZ. GRACIAS.