LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO

Corriendo a tres treinta
LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO – Llegada a meta en Ulldeter: Foto Oriol Batista Fotògraf

 

LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO

Una imagen dice más que mil palabras. Al menos esta imagen. Lo dice todo. En esta ocasión finalicé la carrera de Trailrunning organizada por Klassmark. La carrera se llama Ulldeter, forma parte de las X-Mission (una liguilla de trailrunning) en formato Media Maratón.

¡Me lo pasé pipa! Ahora corremos así, disfrutando, sin sufrir, apretando cuando el terreno te deja y experimentando con las compañeras de ruta. En mi caso compañero. Esta liga de Klassmark, las X-MissionX3, las corro con mi compañero de fatigas Franc. Un gentlemen que no sabia lo que era correr por montaña hasta que le enseñé la ruta de las Miloques (en Cassà de la Selva). Ahora es él el que me enseña a mí 😉 ¡Vaya máquina!

Pues esta carrera fue una gozada. Lo pasamos genial, disfrutamos del tiempo que nos hizo, de la maravilla de las altas montañas (¡amo correr por encima de los 2000 metros!) y sus paisajes. También flipamos con el pueblo de Camprodon,  nos fascinan estos pueblos de montaña que se vuelcan en los eventos deportivos y la organización de la carrera. ¡BRAVO! Todo de 10. Como siempre: ¡Genial!

Lo mejor para mí (y para todos los corredores que estábamos en el arco de salida) es el desenlace final (¡como no!). Llegar a meta sabe a Gloria. Sabe a triunfo. Sabe a tocar el cielo con las puntas de los dedos. Así que esta foto lo dice todo: una servidora llegando a meta con mi perrita Rumba muy recuperada de hace unos meses cuando casi nos deja. Pero no. Es fuerte y tiene agallas y de momento me demuestra que hay Kilómetros para rato.

Así que, mientras la vida nos lo permita, a seguir disfrutando juntas de las montañas.

 

 

 

FIN DE SEMANA DE ALTA MONTAÑA

FIN DE SEMANA DE ALTA MONTAÑA

FIN DE SEMANA DE ALTA MONTAÑA

Este fin de semana, después de muchos findes de trabajo, de estudio y de no parar… Me lo he regalado. Un fin de semana de montaña. Un día precioso (entre nubes y amagos de tormenta eléctrica en la cumbre) de Alta montaña para recordarme, de nuevo, por qué me apasiona tantísimo este deporte: trailrunning.

El Puigmal es una montaña a 2.900 metros de altitud que nos regala unos paisajes abruptos y técnicos con unas vistas del Pirineu Catalán precioso. Una vez arriba puedes enfocar la bajada hacia la Vall de Núria para mí una combinación preciosa, fácil y divertida. Adoro este rinconcito del Pirineu. Adoro todos los recuerdos que me inundan cada vez que corro por sus senderos, atravieso sus valles y me adentro entre sus bosques.

Amo cómo me hace sentir esta montaña por su dureza en la subida, pero también por su diversión en la bajada y el respeto que siempre me inunda saber que estoy a merced de la más grande. Porque la montaña hay que conocerla pero también respetarla. Te lo da todo y te lo arrebata en cuestión de segundos y éso también la hace especial y única.

Correr por encima de los 1.000 metros de altitud me limpia, por dentro, por fuera y sobretodo a nivel emocional. Me hacer ver quién soy y qué hago allí, cual es mi camino, cuales son mis inquietudes vitales y me re conecta a mi única esencia. ¡Qué fuerza tienen las montañas! ¡Qué fuerza lleva el Pirineu dentro de sus paisajes! ¡Qué país más bonito que tenemos! ¡Qué feliz me hace correr y disfrutar de esta grandeza que nos regala la naturaleza!

Así que con las pilas cargadas y el culo cubierto de agujetas, empiezo este lunes con energía.

¿Qué tal tu fin de semana?

MEDIA MARATÓN DE MONTAÑA: ROMANIC EXTREM

Media maratón de montaña: Romanic Extrem

Media maratón de montaña: Romanic Extrem foto por Oriol Batista Fotògraf

MEDIA MARATÓN DE MONTAÑA: ROMANIC EXTREM

El pasado fin de semana tuvo lugar la gran fiesta de Trailrunning que se celebra en la Vall de Bianya con dos carrerones preciosos que transcurren en las montañas de la Garrotxa.

¡Larga vida a la Romanic Extrem!

Por su organización de 10 y al detalle, por su magnífico recorrido, sus senderos y sus puntos técnicos. Por sus bajadas infernales pero divertidas y apasionantes. Un 10 por su bolsa del corredor con todo lujo de detalles: la camiseta técnica y la magnífica bolsa para las deportivas. Un 10 por el speaker, el director de carrera, la música y el fotógrafo. Un 10 por las personas que animaban en los diferentes puntos de control, por los garrotxins y les garrotxines que esperaban empuñando el porrón de vino, por los voluntarios bromistas; aunque las bromas a veces cuando vamos cansados y justitos nos sobran 😉 A TODOS los que formáis parte directa o indirectamente de esta especial y extraordinaria carrera que nos cuida a los corredores y corredoras al detalle: un 10. Para repetir, sin lugar a dudas.

Aunque para mí esta fue una carrera que corrí con el corazón y con la fuerza que erradica dentro de mí ya que llegué in extremis a la fecha de la carrera. Sin entrenar, sin reservas y con el corazón encogido en un puño pero triunfamos. Logramos lo que vinimos a hacer y pese a que se podría haber hecho mejor, si hubiese estado en un estado “normal” de forma física y mental, se hizo. Sin que sirva de excusa porque sabíamos a lo que veníamos.

Venía a correr, a sufrir, a subir y a bajar. Venía a morder el polvo y a tocar la Gloria. Venía a correr por mi Rumba. Venía a demostrarme que se puede. Que se puede mover el mundo sólo con desearlo. Que se puede cambiar el rumbo sólo con la intención de hacerlo. Y yo me levanté, pese a todas los obstáculos racionales y obvios que se me presentaban, a atravesar la línia de meta por ella. Y como unas campeonas lo hicimos todas. Así que más orgullosa que nunca larga vida a Les Nenes Trail, a nuestros supporters y a la Romanic Extrem.

¡Hasta el año que viene!

 

 

 

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES – FOTO ORIOL BATISTA FOTÒGRAF

SÓLO NOS CONOCEMOS CUANDO CONOCEMOS NUESTROS PROPIOS LÍMITES

“El Marqués de Sade decía que las experiencias más importantes del hombre son aquellas que lo llevan al límite; sólo así aprendemos, porque eso requiere todo nuestro coraje.”

El pasado fin de semana intenté de todas, todas hacer la Marató i Mitja de l’Ardenya. Llegué al km 24 y decidí abandonar simplemente porque ya no estaba disfrutando. No me apetecía sufrir (y mira que he sufrido en infinidades de carreras, llegando en estados precarios; pero ya sabéis eso de “por mis cojones”, así soy yo y las acabo). No obstante esta vez, no se trataba de acabarla por “mis cojones”, esta vez ganó el corazón a la cabeza y me rendí. Me rendí de respeto a mi misma, me rendí por amor a mi persona y sobretodo, me rendí por pasión a este deporte mío que me tiene enamorada. El trailrunning se merece personas que sientan cada paso y que respeten la carrera más allá de las dificultades. Y por respeto, decidí aplazar mi aventura por la ultradistancia. Ya vendrán otras, lo sé y llegará el momento de saborear esos 300 metros de alegría que te separan de la gloria final, antes de atravesar el arco.

La preparé a conciencia, y los que me conocéis lo sabéis: entrenamientos, horas en montaña, entrenamientos en el terreno, hice la carrera en 2 tramos para entrenar y saber a lo que me enfrentaba, me preparé los avituallamientos, tenía la logística ideal, los mejores supporters y liebres preparadísimas para darlo todo en cada tramo. A todos ellos, les doy las gracias por su amor y su paciencia, eternamente agradecida por mostrarme tanto cariño. Estaba bien, piernas, cardio, coco… Había ganas y me enamoró salir con frontal y ver la salida del sol, me quedé extasiada con tal hermosura.

Será que ya me siento libre.

Empecé a correr porque el sufrimiento, una vez encarado sin temor, es nuestro pasaporte hacia la libertad. Pero ahora mi vida, tal y como está construida ya no hay necesidad de lanzarme a los brazos del dolor, ya no tengo heridas del pasado que sanar, ni momentos que borrar. Correr, ahora, ya no es como lo fue antes: mi válvula de escape para seguir soñando y volar. Ya recuperé las alas que otros me robaron. Correr hoy es una luz que nace en mí y que me hace expandirme energéticamente devolviendo amor a todos quienes me rodean. Y así, sí soy feliz corriendo.

Así, que lejos de sentir pena, vergüenza o arrepentimiento; me siento sumamente feliz. Por haber tomado una preciosa decisión, que es la de amar mi cuerpo por encima de todas las cosas, amar a mi ser y seguir siendo respetuosa para conmigo y con los demás. Dónde tu viste un “a quién se le ocurre meterte a hacer la de 63K” a mi se me ocurre que si no lo intentas jamás sabrás dónde se haya tu límite que te separa de la humanidad y que te permite conocerte, diferenciándote del resto de los mortales, como los seres únicos y con luz propia que somos.

No hace falta decir nada más, no hay nada que demostrar. Me siento eternamente agradecida por esta vida tan hermosa que me ha tocado vivir. FELIZ. GRACIAS.

 

 

CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS

Hay muchas formas de afrontar las competiciones, las carreras. Puedes enfocarte en disfrutarla, sacar el móvil y ponerte a hacer fotos, puedes concentrarte en dar el máximo de ti mismo para poder ver tus mejoras o tus debilidades, puedes luchar contra el crono, luchar para conseguir una posición o entrar dentro del podio y puedes escoger correr para ellas.

¿Qué es correr  para ellas? Es demostrarles que no hay que tener miedo, que el único limite es el de su mente, que su peor enemigo es su propio miedo y que todo esfuerzo tiene recompensa. La recompensa que llega cuando entras a meta y piensas en todo lo recorrido, te das cuenta que puedes con lo que te propongas.

Correr para ellas, mujeres fuertes y luchadoras que se atreven a cruzar sus límites, que se enfrentan a todas las travas de la vida con un único objetivo: ser la mejor versión de si mismas. Para ello tienen que abandonar muchas cosas: horas con los niños, horas con la pareja, horas de descanso y sortear las dificultades que la vida te pone delante por ser mujer: desajustes hormonales, embarazos, maternidad…

Pese a todo, ellas nunca se cansan, están dispuestas a seguir luchando por conquistar sus sueños, por escribir nuevos capítulos llenos de adrenalina en su historia vital, por ellas mismas, para recordar que su vida no se detiene por ser madres, por llegar a los 40, por ser hogareñas. Que su vida puede ser cómo ellas quieran, que las paredes de su alma pueden pintarse de tantos colores como gusten.

Por ellas, yo corro tantos kilómetros como haga falta, para devolverles la confianza en ellas mismas, las ganas de vivir aventuras que las lleven a límites insospechados, las ganas de mejorar, de luchar por ellas mismas para ser mejores, sentirse mejores y recuperar la vitalidad y la autoestima que, a veces, perdemos por el camino.

Gracias a todas las mujeres que me enseñan a seguir luchando por mis sueños, a seguir avanzando en mi vida sin miedo al cambio, sin miedo a lo que vendrá y confiando siempre en mi fuerza interior.

Mi post hoy va por vosotras, mujeres maravillosas, que cada quilómetro compartido sea una voz más que brille en el universo infinito de nuestros sueños.

CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS