CORRIENDO A 3′ 30″

CORRIENDO A 3' 30"

CORRIENDO A 3′ 30″ – FOTO: Oriol Batista Fotògraf

CORRIENDO A 3′ 30″

Sé que muchos ya sabéis qué es correr a 3′ 30″. Pero permitidme que me explique. Correr a 3 minutos y 30 segundos el Kilómetro es prácticamente volar. Haz la prueba, elige un kilómetro e intenta hacerlo en 3 minutos y medio. Y luego me cuentas qué tal la experiencia 😉

Dejadme que os aclare que YO NO CORRO a 3′ 30″. ¡Ni de coña! A lo mejor algún día, en algún entreno y seguramente porque la carretera o el terreno hacía bajada. A veces, ni así. Mi blog se llamó a 3′ 30″ no porque yo vaya de “pofesioná” sino porque con mis colegas de aventuras siempre nos mofábamos al explicar batallitas de carreras y decíamos: “¿Y qué tal la carrera? Con todo lo que entrenas, seguro que ibas a 3’30″”. Y se quedó así, y mi blog trata de eso, de aventurillas varias en el mundo del correr. ¡Me encanta!

Pero este fin de semana fue diferente. El pasado sábado salí a hacer Trail running en uno de los parajes más maravillosos que tenemos en Catalunya, la Serra del Catllaràs. Me enamoré y siempre que puedo vengo a rememorar ese amor que tengo a estas montañas y al pueblo encantador de La Pobla de l’Illet.

El sábado tocó salir a disfrutar, a dejar los miedos y las excusas atrás, y a salir a moler las piernas sin piedad, sin pausa, sin pena y con muchas ganas. Así que salí a correr con toda mi alma. Y disfruté como la enana que sigo siendo 😉 Disfruté del recorrido, de las personas, de los compañeros, de los voluntarios, disfruté de los silencios, de las pausas, de mis pensamientos y de la soledad del corredor. Disfruté de las subidas pero más aún de las bajadas y di lo mejor de mí. Di lo mejor que sé dar, lo que llevo dentro, me entregué a mi misma en cada Km y no dejé nada.

Conocí a gente maravillosa en el camino, gente que me ayudó y a quien ayudé. Porque está claro que cuando haces algo por alguien, en realidad, lo estás haciendo por ti mismo. Así que cuando tiraba del carro al final del trayecto para que otros compañeros pudieran acabar sin caminar, de algún modo, también me estaba ayudando a mi misma a seguir, a seguir corriendo, a seguir disfrutando y a seguir siendo yo…

Y sí, el pasado sábado corrí a 3′ 30″ el último kilómetro, ese que atraviesa el pueblo de Catllaràs con sus gentes en las calles animando la proeza de los locos corredores que nos adentramos en la montaña, a veces tan encantadora como hostil. Él me dijo: “Es tu momento, esta carrera es tuya”, y aunque eran sus palabras, se transformaron en mías. Era mi momento de disfrutar, de darlo todo, de esprintar, de dejar la piel y el corazón. Era el momento de dejarme ir y ser yo. ¡Gracias!

Así llegué a meta: corriendo a 3′ 30″

 

EL PARAÍSO EN ESTADO PURO – TRAIL CAP DE CREUS

TRAIL CAP DE CREUS - CORRIENDO A TRES TREINTA

TRAIL CAP DE CREUS – CORRIENDO A TRES TREINTA Foto: Oriol Batista Fotògraf

EL PARAÍSO EN ESTADO PURO – TRAIL CAP DE CREUS

Ayer se corrió la trail cap de creus, primera prueba de la liga de la Mission-X3 de Salomón. Son tres carreras diferentes entre baja, media y alta montaña. Tres lugares idílicos: Cap de Creus, Pirineus y Sierra del Catllaràs. Tres pepinos, quality over quantity y así, tan anchos se quedan estos de Klassmark. Poniéndonos al límite en cada una de las pruebas.

Trail Cap de Creus son 24 Km del mar al cielo y del cielo al mar. No había tenido ocasión de hacerla antes y este año me ha encantado. El recorrido es duro pero precioso y las vistas son un espectáculo para los sentidos.

Corriendo podías oler el tomillo que te envolvía por doquier, la brisa marina te acariciaba la nuca y el sol te mantenía constantemente en estado de alerta. El calor que hacía convirtió la carrera en una proeza simplemente siendo Finisher.

Personalmente ha sido una carrera que he disfrutado a ritmo caribeño. Muy lejos de dónde solía sentirme antes pero muy cerca de dónde debo estar. Tan cerca como al lado de mi Les Nenes Trail super team. El único motivo por el que ahora corro, muy lejos de retarme a mi misma, reto a estas bestias, que cada día se superan y se transforman.

Yo sigo con mi cambio desde dentro hacia a fuera. Un proceso de detoxificación, de eliminación de microorganismos intestinales que me perjudicaban en las digestiones, un proceso de más de 40 días comiendo limpio, eco y sano. Este proceso que culmina en seguir corriendo sin excederme, sin ponerme al límite, sólo para disfrutar y sentir como el cuerpo recupera forma sin demasiado esfuerzo. Es increíble el poder de la alimentación en uno mismo y cómo nos ayuda a mejorar el rendimiento (aunque no incrementes el entrenamiento).

Así que estoy en este punto. Experimentando conmigo misma para poder ayudar a quien lo requiera… Por una competición sana y saludable. Porque por encima de todo, hacemos deporte para mejorar nuestra salud y la calidad de nuestra vida. No para acortarla y vivir cascados desde el dedo meñique del pie hasta la mismísima coronilla. ¡He dicho!

 

TRAIL CATLLARAS: un baile hacia dentro de ti mismo

Trail Catllaras

Trail Catllaras: un baile hacia dentro de ti mismo

Hacia ya varios meses que no competía en carreras, Trail Catllaras es una muy buena manera de quitarse el mono y ver cómo evoluciona tu cuerpo y tu mente: un baile hacia dentro de ti mismo. Tengo mi gran reto del año a la vuelta de la esquina y una buena manera de saber dónde estás es hacer una carrera de Klassmark, dura y maravillosa dónde las haya. Os las recomiendo.

Suenan las 6 en el despertador y me apresuro a desayunar y arreglar mi material para afrontar con ilusión una de las carreras más bonitas y atrevidas de las MISSION X3 de Salomon organizada por los Klassmark. Trail Catllaras es una carrera hermosísima y mágica, la volvería a escoger de nuevo para hacerla porque lo que te hace sentir es espectacular. La salida fue épica, la música de fondo recordándote que está a punto de empezar tu hazaña al más puro estilo espartano, a muerte los 27K y hasta el final. Casi me emociono con la música, con la ilusión compartida de otro runners, sus caras llenas de sueños, motivación e ilusión.

Arranqué a correr con el pistoletazo de salida, sin expectativas, sin agobios, simplemente escuchando mi cuerpo desde el primer minuto. Acompasaba la respiración con cada zancada, intentaba hacer caso a todos los consejos de mi maestro y sin obsesionarme, empecé a ver que iba a un buen ritmo, sin ahogarme y sin agobiarme, saludaba a los colegas que me adelantaban e incluso yo misma adelantaba a alguno otro, sin mente, sin ego, sólo yo y mi camino.

Haber hecho el recorrido la semana anterior me ayudaba a ajustar los tempos del rítmico baile que entonaban mis piernas al unísono con mi respiración. No corría, bailaba. Ésa es la sensación que tuve a lo largo de mi carrera, era un largo baile en el que alternaban pasos, emociones, pensamientos… Un baile de auto-control, auto-conocimiento y superación. Una carrera que disfruté desde el primer kilómetro hasta el último, dónde no dejé ni un detalle al azar aunque pude arriesgar mi cuerpo y llevarlo a un límite que me encantó.

No tengo palabras para descubrir el conjunto de sensaciones que sentí corriendo, pero estaba feliz, no me dejé llevar por la velocidad, ni por la fuerza, ni por la competitividad que residen dentro de mí. No hay nada que ganar y nada que perder cuando no tienes nada, cuando aceptas que las cosas no te pertenecen y que simplemente son. La responsabilidad de demostrar no te inunda y entonces, sólo te queda disfrutar de lo que amas, correr por la montaña, interactuar con las personas que se acercan a ti, los voluntarios que te atienden, los fotógrafos que te inmortalizan y los amigos que te alientan a seguir. Disfrutar.

Para mí es el regalo más grande que me llevo de esta magnífica carrera en unos parajes de ensueño y con la Pobla de Lillet volcada al 100% en la carrera y con los corredores. Enorme, indescriptible y sumamente sublime. Pienso repetir experiencia cada vez que corra. Pienso exigirme al máximo desde el amor que me mueve, desde el respeto que me valora y la magia que empuja estas piernas hasta un baile infinito, el que empieza cuando por encima de amar lo que haces y lo que te rodea, te amas a ti mismo.