CORRER ERA EL PRINCIPIO DE TODO

Corriendo en Italia

Quién iba a decirme a mí, que calzarme las bambas y salir a correr iba a devolverme la libertad y la esperanza de volver a tomar las riendas de mi vida. Aunque estaba escrito en las estrellas que mi forma de desahogarme frente al estrés y a mi incapacidad de estar quieta y escuchar la cascada de emociones que llevo dentro, era correr. Yo no lo sabía.

Sigue leyendo

5 RAZONES PARA CREER QUE EL YOGA ES PARA CORREDORES

5 RAZONES PARA CREER QUE EL YOGA ES PARA CORREDORES

5 RAZONES PARA CREER QUE EL YOGA ES PARA CORREDORES – Foto: Oriol Batista Fotògraf

5 RAZONES PARA CREER QUE EL YOGA ES PARA CORREDORES

Nunca me había planteado que hacer yoga fuera un entrenamiento que mejorara el rendimiento a los que corremos. Entiendo que para mejorar los tiempos hay que trabajar en diferentes disciplinas: fuerza, resistencia, velocidad… ¿Pero el yoga en qué me ayudará si soy corredor?

Aquí 5 razones para creer que el yoga está hecho para ti.

  1. Con la práctica del yoga liberas tensiones de los músculos y eso hace que evites lesiones. Está comprobado que cuanta más presión sufren nuestros músculos y no los liberemos (estirándolos, masajeándolos, …), más propensos seremos a sufrir todo tipo de lesiones.
  2. Mejora la consciencia en la respiración y esto te ayuda a aplicarlo en tu vida, cuando corres pero también cuando te enfrentas a situaciones estresantes. La respiración es muy poderosa.
  3. Aumenta tu capacidad de aguantar el dolor, de disolverlo y trascenderlo. Cada postura en yoga tiene un límite que mediante la práctica se va disolviendo. Este límite físico a veces también aparece de forma mental cuando afrontamos demasiados kilómetros, yoga te ayuda a enfrentarte a ellas y superarlas con éxito.
  4. Trabajas el core de tu cuerpo y con ello aumentas la tonificación del mismo y, sí, te pones más fuerte. Y esto es lo que queremos todos, estar Fuertes para poder rendir mejor. El core son los músculos del cuerpo que te ayudan a mantener el equilibrio, a sentirte ágil y a verte bien (y poder subir con ligereza las colinas). No dudes de la importancia de trabajarlos de forma consciente y correcta.
  5. Tus articulaciones reciben irrigaciones de sangre nueva que aporta beneficios a los órganos, a los músculos y a las articulaciones. Ayuda a embellecer tu cuerpo interior, a devolver la juventud a tus órganos, tus músculos y todas tus articulaciones. ¡Músculos más flexibles!

Y estas 5 razones expuestas, para nosotros, los corredores, se traduce en flexibilidad, equilibrio y coordinación. Un cuerpo más sano, más mimado, más joven, más fuerte para que nos siga aguantando muchos kilómetros más.

¿Te animas a poner un poco de yoga en tu vida de corredor?

NOTA: Puedes iniciarte al yoga en casa siguiendo esta sencilla tabla de asanas/posturas que en conjunto se denominan: el saludo al sol. Repeticiones de 3 veces por cada pierna, total de 6.

PERSEVERANCIA – ESFUERZO – EQUILIBRIO: CLAVES DEL ÉXITO

PERSEVERANCIA, ESFUERZO, EQUILIBRIO

PERSEVERANCIA, ESFUERZO, EQUILIBRIO

 

PERSEVERANCIA – ESFUERZO – EQUILIBRIO: claves del éxito

Aprendí a ser perseverante cada mañana a las 6.00h de la mañana, cuando salía de la cama para ponerme las deportivas y salir a correr. El sol recién salía cuando hacía cima en Sant Miquel, y luego, mientras bajaba satisfecha me premiaba con su presencia solemne que lo irradia todo. Aprendí que la perseverancia no es más que la lucha diaria contra uno mismo, contra tus miedos, tus perezas y tus comodidades. Ser perseverante es caerse y levantarse mil veces, tan sólo mirando las heridas, curándolas y jurándote a ti misma que la próxima vez serás mejor. La perseverancia me ha llevado por un camino de esfuerzo, sufrimiento y satisfacción plena. Me ha puesto delante de mí un espejo y me he visto reflejada en mi máxima expresión y me ha encantado lo que he visto. Cada día, cuando la perseverancia dirige el rumbo de mi barco cual vela extendida, me miro y me prometo que HOY seré la mejor versión de mí misma.

El esfuerzo ha pulido la máquina de mi cuerpo. Con cada entreno, cada reto, cada serie… He dado el máximo de mí misma, he reflexionado sobre los errores y he mejorado de forma gradual cada uno de mis puntos flojos. He aprendido a ser ordenada, disciplinada, constante y flexible. He reconocido mis debilidades y con amor y cariño hacia mí misma he intentado sortearlas, mejorándolas o aceptándolas tal y como son. A veces, simplemente la aceptación de una realidad la modifica, la transforma y se convierte en una nueva, diferente.

El equilibrio es muy amplio. Hay que comer de forma equilibrada (sin extremos y siempre escuchando a tu cuerpo), hay que entrenar equilibradamente: entrenos duros, salidas divertidas, series extenuantes, descansos, estiramientos, descansos… Deberíamos, además, poseer emociones equilibradas: ni euforia, ni pesimismo, ni rabia, ni odio… El equilibrio emocional, huir de los altos y bajos, ayuda a céntrate en ti y en lo que deseas con fervor y disfrutar de ello. Equilibrio es aceptar, rendirte y disfrutar del “flow” que te ofrece esa emoción que se siente cuando te dejas llevar. Y si lo que hay en tu vida, en tus emociones, en ti misma, no te gusta, no conecta con lo que deseas para ti, no te ofrece el equilibrio que necesitas. ¡PARA! Descubre qué tienes que hacer para conseguirlo y atrévete a mover las fichas que te devuelvan la PAZ del equilibrio.

 El éxito para asumir cualquier reto depende de ti. No sólo es entrenar, estar fuerte, tener una genética genial, comer bien, hacer series, ser rápida y llevar esas ropas que anuncian los y las pros. El éxito para conseguir lo que deseas está en ti, en la forma que encaras ese nuevo reto, la magia que desprendes mientras lo conquistas y, al acabar, disfrutar del placer de haber hecho aquello por lo que creías que no serías capaz. Y volver al equilibrio: mimarte y bendecirte a ti misma por la proeza conseguida.

 No soy ni rápida, ni fuerte, ni tengo una gran genética, ni tengo demasiado tiempo para entrenar… Pero nunca me rindo y ésa, es la única clave del éxito; seguir luchando siempre, hasta conseguir estar en el punto exacto que imaginaste.