Maratón de Sevilla: confianza, fe ciega y fuerza interior.

maratón de sevilla

Maratón de Sevilla por Oriol Batista

Maratón de Sevilla: confianza, fe ciega y fuerza interior.

La Maratón de Sevilla es, sin lugar a dudas, la maratón del buen rollo, las tapas y el mi arma a tiempo completo. Y es que desde que llegamos a Sevilla nos sentimos acogidos y arropados en todo momento. Tuvimos la suerte de conocer a Manuel que nos abrió las puertas de su casa mediante Airbnb. Un humilde y acogedor espacio para dos con dos bicicletas para poder recorrer la ciudad.

Así que el sábado por la mañana y bicicletas en mano fuimos al Palacio de Congresos para recoger los dorsales. La Feria del corredor de Sevilla, como cualquier Feria el Corredor es un lugar muy especial pre-carrera para que los corredores nos sintamos más motivados aún (y de paso compremos algunas cosas). Abrumador y divertido como siempre, a partes iguales. Un punto de encuentro de marcas, entidades y otras carreras de todo el mundo. Ideal para tomar nota y visualizar nuevos objetivos.

Después de recoger el dorsal, pudimos recorrer algunas zonas de Sevilla y sobre todo adaptarnos a su cultura del tapeo, ¡Importante!

Por la tarde descansar, hidratar y recuperar. Por la mañana bien temprano empezaba la súper aventura.

Domingo a las 6.30 nos levantábamos y empezábamos el ritual de preparación, desayuno, etc. A las 8h nos poníamos en marcha hacia la salida, a las afueras de la ciudad, en la Cartuja.

8.30h disparo de salida y gasss… Había muchísimas personas y de todo el mundo… Nosotros estábamos en el penúltimo cajón y pasamos por el arco 4 minutos después de la salida.

El primer Km siempre es el de posicionamiento, muchos zigzag hasta que encuentras el lugar que te toca entre tanta gente. Y ahí empieza tu aventurilla de Kilómetros.

Yo iba muy bien. Me había estudiado los tiempos, mis parciales e iba sobre la marcha.

5K sobre los 26 minutos
10K a los 53 minutos

Pude encontrarme a la liebre de Sub 3h 45’ con la que compartí hasta la Media Maratón, muy por debajo de lo previsto.

Allí empezaron todos mis problemas. Mis piernas respondían bien y también mis fuerzas, ¡Bien! Pero la cabeza empezó a fallar. ¿Qué pudo pasar? ¡Nada! Esta es la magia de la Maratón, nunca sabes cómo vas a responder. Y a veces el físico está bien pero es la cabeza la que no está preparada.

Así que vi kilómetro a kilómetro como me iba hundiendo más y más porque empecé a convencerme fervientemente que iba a hacerme daño, que no iba a ser capaz y que aquello que hacía era de locos, que no era mi ritmo ni mi lugar. Y empecé a vacilar, me empecé a poner muy nerviosa y empezó a fallarme la respiración. Y… ¡Bienvenido flato! Y para acabarlo de rematar me falló el mp3 con mi súper música motivadora. No leía los archivos y sonaban en bucle escasas 10 canciones. Y para mi pesar, pasada la media maratón y en mi punto crítico dejó de funcionar (se había mojado).

Paré para ir al lavabo. Varias veces. Pensé en abandonar. Caminé. Y aún así el globo de las 4h no llegaba. ¡Joder! Sí que había ido rápida. Decidí no abandonar, llegar al Km 30 y, a partir de allí, decidir que iba a acabarla.

Así que con más penas que gloria me aventuré hacia el muro del Km 30. Allí, seguí corriendo. Ya no me importaba nada. Solo disfrutar y llegar al Km 40 y de allí a meta.

No me dolía nada y podía correr cómodamente pero qué fastidio cuando el coco no te acompaña. Empecé a pensar que debería de haberlo entrenado más. Haber hecho más series aburridas y más kilómetros de interminable y agobiante carril bici. Quizás así hubiese estado más domada. Quizás no. Nunca se sabe. Y esta es la magia de la Maratón.

Kilómetro 40, atravesando el centro de Sevilla, las gentes, sus mi arma, sus ánimos. Eso hacía que valiera la pena estar allí, pese a todo lo vivido. Ya solo quedaban 2Km, pero vaya 2 km más agobiantes. ¡Oh My God! Suerte que en ese punto me esperaba Oriol, que había abandonado en el Km 15 y había venido a esperarme y entrar conmigo a meta.

Última recta y entrada al estadio de la Cartuja. Últimos metros, largos e infernales. Los ¾ de vuelta al estadio eran una auténtica expedición y aventura. Y pronto atravesando arcos 1, 2, 3 y el final. La ansiada meta. Alcancé a alzar los brazos en señal de triunfo y Uri se acercó a abrazarme. Los siguientes segundos fueron de no sentirme las piernas. Habían cogida tal inercia al correr que al parar ya no sabía moverlas. Caminamos hasta encontrar a las azafatas que entregaban las medallas y allí me desplomé. Mi premio. Mío por fin. Todo el esfuerzo había tenido su recompensa sobre todo cuando descubrí, que al final, había conseguido mi reto: llegar a meta por debajo de las 4 horas. Pese a todo, no había estado tan mal. Había conseguido el objetivo y había puesto mi cuerpo pero, sobre todo mi mente, a prueba. Hoy era de esos días en los que se demuestra que correr no es solo correr. Correr requiere de una endereza, una voluntad férrea y creer en ti siempre. Creer que puedes afrontar cualquier reto pese a la adversidades que sucedan. Creer que tú puedes cuando ni tu mismo lo crees. Creer que el único muro posible eres tu mismo y que no hay mayor freno para conquistar tus sueños que tú mismo.

Mi lección en Maratón de Sevilla ha sido maravillosa. Me ha devuelto confianza y fe ciega en mi misma, en mi endereza y en mi fuerza de voluntad.

“¡Ánimos Tigre! ¡Corre con el corazón!”

PROYECTO LES NENES TRAIL

les nenes trail

PROYECTO LES NENES TRAIL

Este proyecto nació con un único objetivo: crear un grupo de mujeres para correr. Después de más de 3 años de trabajo duro, disciplina y mucho entusiasmo, Les Nenes Trail se han convertido en mucho más que un grupo de mujeres que corren. Les Nenes Trail es símbolo de superación constante, amor por la montaña y respeto por este deporte que tanto nos apasiona.

Cuando nos reunimos cada miércoles a las 19.30h en el césped del Pavellón de Fontajau, en Girona; no sabemos nunca que nos deparará el entrenamiento porque cada día somos una caja de sorpresas. ¡Olé!

Reconozco que cuando me ofrecieron la posibilidad de formar parte de este proyecto, ni me imaginé que llegaríamos tan lejos. De 10 pasamos a 2, a 3, luego a 10, a 13, a 15 y ahora somos hasta 40 apasionadas amantes de la montaña. Y el pasado domingo lo demostramos todas acudiendo a Hostrailric dónde daban un premio al Equipo más numeroso. Nos llevamos la palma y, la verdad, para nosotras no fue el premio en sí; sino reunirnos de nuevo y compartir el deporte que tanto nos gusta: correr por la montaña.

Este post de hoy es para dar las gracias a todas las que habéis formado parte de Les Nenes Trail y que por circunstancias ya no estáis. Siempre os llevaremos en el corazón y siempre seréis una de Les Nenes Trail.

También es para dar las gracias a las que acudisteis a correr el domingo a Hostrailric… Nenes Trail y Nenes Trail (¡Un hurra a esos maridos, hijos y amigos implicados!).

Un GRACIAS enorme y especial a las que habíais colgado las zapas y que ese día os las calzasteis para la ocasión. No he tenido ocasión de deciros lo mucho que significó para el equipo.

Un profundo agradecimiento también a las mamis recién estrenadas que no pudieron venir pero que estaban en nuestro corazones. Gracias a las que habéis decidido cerrar un ciclo aquí con nosotras. Ha sido un placer poder compartir Kms con vosotras.

Más gracias a los sponsors, a los colaboradores y a todos los equipos que nos animan a seguir siendo nosotras en esencia pura. Motorparts, Oriol Batista Fotògraf, Wildlife, Trailrunner.cat, Quart Sports Wear, CORRO X TU.

Y un especial gracias a todas esas niñas y niños que día a día siguen siendo parte de esto Pilar, Franc, Pat, Carme, Anna B, Anna M, Anna A, Anna B, Anna T, Sara B, Sara Q, Ariane, Conxi, Gemma C, Gemma,  Marina, Carla, Emma, Emma, Esther, Fàtima, Jenny, Laia, Laura, Marta M, Marta O, Nuri, Tània, Vanessa, Aina, Ainoha, Cristina, Eva, Laura, Maria, Raquel, Carles, Pep, Violeta, Àngels, Carol, Íngrid, Txell…

Y si me dejo alguna, lo siento, un especial GRACIAS a ti también.

Profundamente agradecida y simplemente feliz. Espero seguir compartiendo esos momentazos con vosotr@s y ¡ LARGA VIDA A LES NENES TRAIL!

 

 

 

 

 

SEVILLA TIENE UN COLOR ESPECIAL

MI PRIMERA MARATÓN Roma 2016. Foto by Oriol Batista

MI PRIMERA MARATÓN – Roma 2016 – Foto by Oriol Batista

SEVILLA TIENE UN COLOR ESPECIAL: a por mi segunda Maratón.

Sevilla tiene un color especial, sevilla sigue teniendo, su duende
Me sigue oliendo a azahar, me gusta estar con su gente.
Sevilla, tu eres mi amante, misteriosa reina mora, tan flamenca y elegante,
Sevilla enamora al mundo por su manera de ser, por su calor, por sus ferias,
Sevilla tuvo que ser.

 

Maratón de Sevilla

La Maratón de Sevilla es la escogida este año para mi 2ª maratón de Asfalto. Estoy radiantemente alegre y muy muy feliz.  Tengo ganas de correr por sus calles, de rodearme de sus gentes y sentir ese “¡Mi arma!” por doquier.

Este año nos vamos a Sevilla a recorrer los 42,195Km que nos separaran de la salida hasta la meta. Pasaremos por lugares emblemáticos de la ciudad como: el barrio de Triana, la Torre del Oro, la Maetranza, la Giralda, la Macarena, Plaza de España, el estadio de futbol del Benito Villamarín, el estadio Sanchez Pizjuan… Finalizando la corredura en el estadio de la Cartuja, haciendo los últimos metros en pista de atletismo. ¡Qué grande mi arma! ¡Qué grande!

Así que empezamos a ponernos las pilas con los entrenamientos y las rutinas diarias para poder llegar en forma a cumplir este sueño, que después de 2 años ya le tenía ganas de nuevo a marcarme una de asfalto.

 

MARATÓN DE ROCACORBA

Maratón de Rocacorba

Maratón de Rocacorba by Oriol Batista Fotògraf

MARATÓN DE ROCACORBA

Mi primer reto para este 2.018 que lo estreno con ilusión, emoción y muy buena energía. Rocacorba es y será siempre una montaña única y especial para mí, pues con Rocacorba me inicié al trail de montaña y tras 5 temporadas puedo decir que amo esta carrera más que ninguna otra.

Mi primera vez en Rocacorba fue para hacer 20K. Fui sola, corrí sola y me fui sola para casa, contenta, feliz y satisfecha que una asfaltera como yo tuviera el coraje de enfrentarse a un reto tan desconocido como ése para mí.

Al siguiente año corrí 30K con mi pareja. Fue impresionante, duro pero muy gratificante. Llegué acompañada, corrí acompañada y acabé más acompañada que nunca. Rodeada de toda las personas que más quiero y con él.

El año después corrí la Trail Rocacorba de 30K de nuevo porque la Maratón era por parejas y mi pareja se lesionó. Así que corrí sola de nuevo. Corrí sola bajo la lluvia pero corrí feliz, felicísima por las buenas sensaciones, el resultado de los entrenamientos y por acabar saltando con esa sonrisa risueña desdibujándome la cara.

El año pasado corrí con una compañera de equipo. Una loca que se quería iniciar a la distancia maratón y que lo hizo genial. Y yo la disfruté como una enana, riendo, chillando y animando a todos los corredores que nos adelantaban y sobretodo animando a mi compi. Casi hacemos terceras por equipos, y aunque no subimos al limbo, la animación en la llegada fue de campeonas. Todo el equipo de Les Nenes Trail se volcó con nuestra locura y fue de 10.

Este año ha sido algo muy discreto, correr muy hacia dentro de mi misma. Hice la maratón porque me la debía. Este año habían aumentado los Kilómetros y , siendo sincera, los primeros 12k no fueron santo de mi devoción. Asfalto y pista hacían que los pros pudieran volar y rascar posiciones, pero a una servidora la hizo tomárselo con calma y respirar. Pero fué bien, sí sí…

Lo mejor, sin lugar a dudas, es llegar a Rocacorba, saber que ya tienes la mitad en la saca, reponer fuerzas y seguir para Bingo. Nos esperaban 22Km de subidas y bajadas, de senderos de cuento con vistas de primera. Siempre es un placer correr Rocacorba, pero este año más. Este año he ido sola, he corrido sola, he llegado a meta sola y me fui sola. Sola no, conmigo misma que ya es mucho. Sola nunca porque no hay mejor compañera de batalla en la montaña que la soledad que nunca te deja.

Este año Rocacorba ha sido mi punto de inflexión, mi arrebato pero también mi capricho, porque es mi juego, mis reglas y mi forma de vivir mi vida, así salvaje.

Espero que por muchos años más pueda seguir corriendo esta TRAIL con mayúsculas, divertida, dura pero, sobretodo, especial. Y espero que año tras año tenga al mejor fotógrafo del mundo esperándome en meta para saber que nunca estoy sola, que nunca corro sola y que aunque me sienta triste, perdida y desconsolada; él siempre estará allí para verme sonreír escondido detrás de su objetivo.

Maratón de Rocacorba

“Aquest any ha anat per tu amor i per la nostra muntanya.”

 

MÁS VIEJA Y MÁS PELLEJA

MÁS VIEJA Y MÁS PELLEJA

MÁS VIEJA Y MÁS PELLEJA

Me hago mayor, eso no es ningún secreto y si no fuera así, sería un mal augurio. Pero sí, este año cumplo uno más. Mi trigésimo quinto aniversario. Se dice pronto. Me siento igual de vital y enérgica pero, para qué mentiros, más pelleja… Eso decía mi madre… “Cuanto más vieja más pelleja” y cuanta razón. Pero pelleja de la buenas, borracha de Kms, con sed de retos y caminos nuevos. Ganas de seguir poniendo al límite este cuenta kilómetros, porque a veces pienso que no tiene fin. Pero sí lo tiene, todo lo tiene. ¡Gracias a Dios!

Los 34 que quedan atrás me han dejado un legado lleno de buenos aprendizajes. No se me caen los anillos, ¡Oiga! Lo mismo te sirvo para un roto que para un descosido pero no me achico. Quizás al principio, puede que la inseguridad me juegue alguna mala pasada, pero luego todo se pasa, que por eso aprendo (la mayoría de las veces para mejor).

Así que tras los 34 llenos de experiencias nuevas y sueños cumplidos, encaro un 35 con fuerza. Sé que éste es el año. Voy a sentir la curva de la madurez en su máximo exponente. Porque es el muro que separa a la persona adulta de la mayor. Pero prometo ser una mujer mayor de esas que acojonan. Que meten el turbo a fondo y llegan al final, con ese derrape estridente que te deja atónito. Y tras el frenazo sonoro saldré yo: viejita, arrugadita, pelo blanco, sin dientes, pero sonriendo y levantando mis dedos coronando un V de victoria. La de saber que has ganado, que has cumplido y que has conseguido lo que viniste a hacer… Cumplir mis sueños, reventar todos los retos y no dejar de vivir. Sí, esa soy yo, un cúmulo de experiencias ensordecedoras que te dejan sin aliento y que, sobretodo, te hacen sentir allá arriba, tan alto que casi tocas el cielo con los dedos.

Una mujer sin nada y con todo. Sin prisa pero que siempre va corriendo, con sueños muy reales, con hambre pero saciada de grandes experiencias. Porque así voy a ser yo. Así de simple, sencilla y sincera. Que vengan 5 septenios más que los espero, así, con esta cara y con las que vengan a partir de ahora.