Training camp: el poder femenino

Foto Josep M. Montaner

Nunca había ido a un Training Camp. Sí había hecho retiros deportivos, o vippasana o viajes en los que sólo importa correr y comer. La verdad es que cada una de esas experiencias que he vivido me han nutrido el alma de una forma espectacular. Esta vez no ha sido diferente. Digamos que Espinavell me ha robado un poquito el corazón y las mujeres (cada una diferente y con sus cosas) ésas me lo han robado más. Gracias Domini d’Isards por hacerlo posible.


El sábado por la mañana aparcaba a las 7.30h en el Refugi d’Estudis en el pueblo de Espinavell en la Vall de Camprodon. A una hora y media de Girona. Me dio la Bienvenida una Eva encantadora, con una sonrisa en los labios y una mirada tierna y pueril. Así, ya de pronto me enamoró. ¡Qué grande ella! Me senté en la mesa del desayuno y empecé a hablar con las 4 chicas que habían pernoctado en el refugio esa misma noche. Maravillosas. Tras mi batido verde, me dispuse a dejarme llevar y conectar con el entorno y el magnífico evento al que me disponía a participar como embajadora de Runner Inn. Fui su imagen, sus ojos y también su corazón. Reconozco que ellas se llevaron también un pedacito de mí en ellas.. 
Y es que cuando las mujeres se juntan ocurren cosas maravillosas. Se comparten experiencias únicas y muy gratificantes. Conocí a las profesionales de la montaña, campeonas europeas y nacionales y no sé qué más. Una auténticas top. Laia me pareció una chica tierna, sencilla y fácil. Nos llegó a todas al momento. Es fácil cuando tienes a una persona llana y sincera delante de ti y que te mira a los ojos sin miedo contestando a todas nuestras inquietudes. Y luego Silvia con la que conecté en seguida una campeona del Kilómetro Vertical y además yoguini… Mágica así, en grande. 
Las demás profesionales también estuvieron a la altura y ya les he agradecido su entusiasmo y la forma especial de hacernos llegar su conocimiento. Cuando la pasión por lo que haces te llena el corazón, se nota y llega a las personas que tienes delante. ¡Olé por todas ellas! 
Aprendí mucho sobre el cuerpo, los entrenamientos, la alimentación (…) y me quedé con un montón de buenas ideas para poder aplicar en mí misma y en algunos pacientes. 
Pero aparte de toda la teoría y la práctica, a mí lo que me puso “to loca” fueron ellas. Mis compañeras de entrenamiento. 
Conocí a varias de ellas, algunas con más intensidad que otras, todo lo que te dejan las apenas 32 horas que estuvimos juntas. Marta, Sensi, Mire, Mac, (soy malísima para los nombres) pero todas y cada una de ellas con una historia preciosa que compartir. Algunas eran montañeras experimentadas, otras deportistas de ultrafondo, triatletas, caminadoras , corredoras y amantes de la montaña, el deporte al aire libre… Todas magníficas y fantásticas Con las que me sentí gratamente identificada en muchos momentos. Aluciné por la variedad de edades, pero sobre todo me hizo especial ilusión que algunas de las chicas me reconocieran por este blog o por la labor de Les Nenes Trail. Incluso había una Banyolina que llevaba la camiseta de la Carrera de la mujer de Montaña que organizamos con mucho amor cada año con Corro x tu y Les Nenes Trail. Eso me hizo sonreír. Me hizo sentir muy conectada con el momento presente y también escucharlas. Escuchar sus batallas, sus carreras, sus problemas al entrenar, lesiones e incluso sus historias personales. Me prendaron todas, me reí mucho con ellas y me sentí tan feliz compartiendo batallitas, entrenos y risas, que se me hizo corto. 

Foto Josep M. Montaner


Fue un retiro físicamente duro por los entrenos de fuerza y todas las actividades que le seguían, fue un no parar. Eché de menos un poco más de yoga y meditación, más paz y observar. Pero me encantó la complicidad, y las buenas maneras de todas. Ayudándonos, apoyándonos y animándonos en cada momento. 
Un chapó enorme por ese destino que nos demuestra, una vez más que nada es casual. Todas estábamos conectadas y nuestras vidas estaban cruzadas en un momento u otro. Intrigante y espléndido. 
Como mujer deportista vegana, me sentí acogida y entendida. No solo no como nada de origen animal, sino que el azúcar y el gluten también están excluidos en mi dieta. Y me lo pusieron fácil. Todos. Jamás me había sentido tan en sintonía con el entorno, la comida y el deporte. Sintonía dentro de mí y fuera. Feliz de sentirme respetada en todos los sentidos. No sabéis cuán importante es que entiendan tus intolerancias o tus maneras de hacer. Eran respetadas y eso era magnífico. Me sentía feliz. Fue una experiencia preciosa que pienso repetir en medida de lo posible y recomendar a quién lea estas líneas. 
Pienso volver a recorrer esas montañas, a hacer alguna ruta y a absorber cada rayo de sol. Empaparme de amaneceres y puestas de sol. Pienso volver con espacio y en silencio para disfrutar de la magia que nos ofrece la montaña, su paz y su quietud. Y compartirla con las personas que se congratulen de compartirlo conmigo. 
Experiencia de 10 y para repetir de nuevo pronto. Gracias Runner Inn por hacerme partícipe de dicho evento como embajadora de la marca. Gracias Espinavell, Eva y a todos los que hacen posible Domini d’Isards y quizás nos veamos pronto pues la Trail de Molló que tiene buena pinta.