MONTSENY – COSTA BRAVA

La salida, caras emocionadas…

El enemigo común une fuerzas y sublima la humanidad a su máximo exponente.

El enemigo fue la mala organización de un evento que prometía ser una experiencia enriquecedora, única, divertida y con toque festivalero. Pero ya la semana se despertó amenazante tras las alertas por ola de calor, las alarmas de protección civil y demás.

Y con una organización que hizo caso omiso a unas recomendaciones para proteger no sólo el parque natural del Parc del Montseny sino la integridad de las personas que acudían al evento, la mayoría caminadoras y algunas inexpertas en la materia. 

El primer choque que tuvimos fue en la recogida de dorsales, tardamos más de 1 hora en poder recoger nuestro dorsal por equipos y la calor ya amanzaba con que el día siguiente sería peor. 

La salida era a las 8h de la mañana. No quisieron adelantarla una hora y eso que todos lo pedimos. No sabíamos dónde estaba la salida y sólo 5 minutos antes aperecía un 4×4 con dos banderitas cutres que tras montarlas sólo supo decir: “Arrenqueu quan volgueu”

Y ni una palabra de ánimo, de gratitud, ni de motivación.

Te motivas tu si eso.

Echamos de menos unas palabras de la organización e incluso recordar la cifra recaudada gracias al particular evento y a todos los equipos que lo hicimos posible. ¡Qué no cuesta na!
¡Penoso es poco! Ya amenazaba tormenta (pero sin una gota de agua). 

El peor momento de la jornada llegaba con las horas más críticas 12.30, 13.00, 14.00 y 15.00 de la tarde que correspondienron con los tramos más jodidos de la carrera sin una sombra, al lado de la carretera y con más de 40 grados de calor. 
La escasa señalización hizo que todos los equipos nos perdiéramos más de 3 veces en cada tramo. Haciendo sentirnos inseguros, desprotegidos, engañados y aturdidos. No sólo la señalización era nefasta… Las ambulancias brillaban por su ausencia, el agua escaseaba y los controles ¡JA! ¿Eso que es lo que es? En los avituallamientos apenas quedaban frutas y bebidas frescas. Suerte de los voluntarios que acudían a por hielo para refrescar las bebidas, todo de su humilde bolsillo. ¡GRACIAS! 

Afortunadamente para mi equipo: Les Nenes Trail, no tuvimos que lamentar ningún contratiempo serio, más que la decepción y la triste emoción que te invade al sentirte estafada. Gracias a la organización por hacer que nos quedáramos con un regusto amargo al finalizar la carrera, tras 12 horas de calor, sed y descontrol. 
Vamos a poner los puntos sobre la íes. Que de eso va este post HOY. 
Pues una se siente estafada cuando paga 50 euros por una carrera básicamente de autosuficiencia (sin serlo).

¡Qué bien lucrados se han quedado la organización! ¡Di que sí! Sinceramente, 10 años de experiencia en el sector dan para mucho y sobretodo dan para tener en cuenta que hay que avanzarse a los contratiempos como las inclemencias del tiempo y saber suspender una carrera cuando no se va a estar a la altura para asegurar la satisfacción del corredor y su integridad física. 

Como Anna Bell-lloch dijo en su momento, “Hoy han ganado las personas” y con eso nos quedamos. Con la humanidad, la solidaridad, el humanismo y el amor incondicional que tienen las personas de forma altruista por otras persona cuando se saben en peligro.

Gracias a todos los voluntarios que velasteis por nuestra integridad, dandonos agua y cubitos de hielo.

Gracias al Fotógrafo que encontrarlo en mitad de la nada fue como quien encuentra un oasis en medio del desierto. No me cansaré de repetirte lo agradecida que estoy y estamos todas las integrantes del equipo. Con tu empujoncito refrescante pudimos acabar la etapa más dura del circuito por el extremo calor, lo aburrido, las pérdidas de recorrido y sobretodo porque no había ni una sombra en pleno sol de mediodía. 

Gracias a todos los equipos, pues todos fueron cojonudos unos con otros, solidarios e increíbles. Supimos entre todos estar a la altura, ayudarnos, arroparnos y anteponer a la persona por delante de la carrera… Chapó

Personalmente, mi experiencia a nivel propio, quiero decir que no estábamos preparados para asumir ese extremo y esa dureza. Seguramente si la carrera fuera en el desierto, la mayoría de nosotras ya no nos hubíesemos apuntado. La carrera se defínia como una Marcha solidaria de 75 Km con tramos super sencillos y accesibles que llevaban desde el Montseny a la Costa Brava. Esa era la idea principal y parecía fácil. El tiempo y la mala organización lo echó todo al aire. Y vi como mis compañeras de equipo se desmoronaban, sufrían los achaques del calor y de la mala señalización. Y es que a nadie le hace ilusión hacer Kms de más arriba y abajo intentando detectar qué pasa y hacia dónde hay que tirar.

Mis compañeras se merecían una jornada lúdica, divertida, refrescante y vibrante. Suerte tengo de que vibramos todas con nuestras canciones, nuestros bailes y nuestro buen rollo. Sobretodo porque tuvimos unos supporters cojonudísimos que nos fumigaban con agua, nos proveían de cubitos de hielo y nos tenían siempre siempre siempre muy bien cuidadas. ¡Ole por ellos! 

Para mí fue una experiencia muy vibrante, desde el silencio vi de todo: caras sonriendo, nervios, amor, enfado, impotencia, agobio y dureza… Pero vi a unas mujeres empoderadas que lejos de abandonar (las jodías) seguían adelante con la única idea de finalizar aquello que habían empezado. Y yo que las admiro. Las admiro y muero de amor por su fuerza, su endereza y su espíritu infranqueable. Ellas son únicas, son fuertes, son mis guerreas. Mis guerreras trail. Las mejores, que no cambiaría ni por un instante. 
Sois mi motor como siempre digo y sin vosotras no hubiésesmo acometido esta salvaje locura. Me levanto y me postro ante vosotras en señal de amor, de admiración pero sobretodo en señal de respeto

Os admiro y respeto guerreas a partes iguales. Gracias por dejarme ser a vuestro lado. 

Larga vida a las guerreras trail. 

Traca final, llegada, compañerismo y mucho amor…