Maori Race: obstáculos, personas, vida y amor.

Ésta ha sido mi segunda carrera de obstáculos y la verdad que ha sido genial. 

Tan salvaje y atrevida como esperaba.

Después del trail, éste es un deporte divertidísimo que te obliga a estar concentrada y en estado depresencia completa y constante.

¿Y qué decir del ambiente?

Divertidísimo, variopinto y de los que enganchan. 

El buenrollismo se respira por doquier. Éso y los cuerpazos de gym. Pas mal.

Aunque el equilibrio, como todo en esta vida es la clave.

Se podría hacer un paralelismo con la vida en su estado más puro y salvaje.

Pues la vida es una carrera constante, con sus obstáculos. 

Obstáculos rápidos que pasas como si nada. 

Otros te hacen enloquecer con una adrenalina hasta los topes. 

Otros obstáculos que te hunden en el lodo más profundo de tu ser. 

Y como abandonar nunca y reponerse siempre… Haces como el ave fénix y resurges.

Sigues adelante y notas esa mano amiga que aparece en tu vida para darte un empujón. De ésos que siempre vienen bien y que te animan y que te hacen creer en el amor altruista por el prójimo. 

Que no es otro amor que el mismo que te profesas a ti. 

Y al final, resulta que tras un proceso, un camino, una ruta donde vas sola, te das cuenta que nunca estabas sola.

Siempre había gente corriendo a tu lado, dispuesta a ayudarte si las cosas se torcían, dispuesta a echarte un cable, darte la mano y sentarse a esperar a que te repongas de esa ostia enorme que te descompuso la vida. 

Y no solo porque te quieran, te admiren, te aprecien… Sino más bien porque al ayudarte a ti también se estánayudando a sí mismos.

Y al fina de la carrea. En el último obstáculo. El del muro alto. La fe ciega.

Subes. Sin fuerza.

La luz de meta está al otro lado. ¡Por fin! 

Saltas. Te aferras a la vida como nunca. Nada te detiene. No tienes miedo. Fluyes.

Disfrutas apreciando el obstáculo, dando gracias por él porque te ha hecho crecercreer en ti y saber que puedes con lo que te propongas.

Cruzas la meta, a tu lado, no estás sola. Nunca lo estuviste. 

Un grupo de incondicionales te siguieron siempre de cerca para no dejarte caer nunca…

Amortiguar la caída con vuestros besos, abrazos y palabras bonitas hace que las heridas duelan menos.

Hoy, tras la resaca de emociones, tras las heridas de guerra, sientes que ha merecido la pena, el dolor y el sufrimiento.

Vivir es eso

Todos somos uno, así que nunca estamos solos. Fuera límites y creencias obsoletas.

Y así, tan felizconectada con la vida, la naturalezay el mundo. Te levantas a trabajar, te miras las heridas y sabes que será un buen día, porque hoy crees un poco más en ti , en los demás, en la vida misma y en elamor

¡Viva la Maori Race, los obstáculos, las personas, la vida y el amor!