MAORI RACE: CARRERA DE OBSTÁCULOS

MAORI RACE

MAORI RACE: CARRERA DE OBSTÁCULOS

Mi proyecto WILDLIFE ya lo dice todo de mí: vida salvaje. Y este es el tipo de vida que intento vivir. No porque lo haga de forma 100% natural, perdida en medio de la montaña o de la selva (cosa que no descarto poder hacer algún día en mi vida) sino por su lado más puro. Así es como me siento cuando vivo. Sin filtros, en esencia siempre y con la verdad por delante, aunque duela. No voy a plantarte una verdad en plena cara cual bofetada sólo excusándome bajo la explicación “que soy así”. No. No es mi estilo. Prefiero no opinar o reservarme lo que pienso (al menos, las palabras pues a veces simplemente, mi cara no entiende de filtros y responde sola). En fin, que mi modo de ver la vida es éste. Sin filtros, sin espejismos de forma pura, natural, visceral y algo salvaje. Ouh yeah!

Y como buena Wildlife me retaron a la Maori Race y no supe decir que no. Así que con Les Nenes Trail, nos encaminamos a una carrera que lejos de estar entre lo conocido, nos desafiaba en cuerpo, alma y mente. Lejos de casa, en Santa Coloma de Gramanet (territorio desconocido) nos esperaban con los brazos abiertos estos locos organizadores de las carreras de obstáculos más locas que te puedas imaginar. Maori no se queda atrás no. Ese domingo 28 de Octubre llovía como si no hubiera un mañana, el frío invernal llegó de golpe y sin aviar y nosotras, muy valientes luciendo tatuajes a modo de dorsal en las piernas y los brazos y luciendo camiseta de tiras para la ocasión. Valientes es poco. ¡Olé!

Así que una vez en Can Zam, en Santa Coloma de Gramanet, no dudamos en remangarnos la pereza y empezar la aventura al más puro estilo salvaje.
Esta carrera representan 7 Km lleno de obstáculos: saltos, paredes, muros, tochanas, ruedas, sacos, correr, escalar, nadar, cargar peso una y otra vez. Y entre tanto sufrimiento, muchas carcajadas, muchas risas, buenos rollos y un sufrimiento y dolor silencioso, disfrazado de “Yo puedo”. Me fascinaron muchas pruebas, sobre todo ver cómo las superaba una a una con fuerza y endereza y mejor de lo que había imaginado que haría. Bravo (¡Qué bien que lo hicimos todas, por favor!)..
Sí, incluso en carreras de obstáculos me hierve la sangre y me sale la vena pique. Me encanta. No me achico no. Eso me viene de sangre y sino un día os presento a la CARMEN y me lo contáis…

En fin, que ni tan solo la cuerda consiguió desanimarme, así que ni corta ni perezosa corrí a por los 10 burpees de penalización. Y a seguir. Me encantó hacer la croqueta y quedar adobada de arenas por todo mi cuerpo. Muy muy épico. Supongo que ni el estilo bootcampero de Xavi García de Fitness Integral podría imaginar este tinglado.

LES NENES TRAIL A LA MAORI

Una experiencia única y repetible. Sí, sí repetiré seguro pero en primavera porque lo que nos quedó muy claro fue que el peor aliado para estas carreras es el frío. El frío te corta, te mata, te machaca dulcemente y en silencio pero te achaca por dentro y se cala en los huesos. ¡Puaj! Labios morados, mojadas completamente y magulladas por los golpes y el frío, atravesamos la línea de meta juntas. Les Nenes Trail a tope de power porque unidas cada reto se hace más soportable, más llevadero y el sabor de la victoria, simplemente es mucho más dulce.

Nos vemos en la próxima y hasta entonces Kia Kaha “Sé fuerte”.

P.d. Cuando acabé este post pasaban 15 días de la carrera y aun mi cuerpo estaba repleto de golpes, morados y dolores. Si esto no es Wildlife que alguien me lo explique. ¡JA!

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