L’Esquella de Pardines: carreras que hacen enamorarte aun más del trailrunning

Esquella de Pardines: Eric Moya

Esquella de Pardines: Eric Moya.                   Foto: Uri Batista

L’Esquella de Pardines: carreras que hacen enamorarte aun más del trailrunning

Hay carreras que hacen enamorarte aun más del trailrunning, una de ellas es L’Esquella de Pardines. Pardines es un pueblo situado en la Vall de Ribes, un pueblo precioso, rodeado de unas montañas emblemáticas en la zona, de las pocas coronadas con un especial tono verdoso que te transmite paz.

A parte de los parajes idílicos que nos ofrece el Pirineo catalán también nos encontramos con desniveles de vértigo, con auténticos y abruptos terrenos que te dejan sin aliento y casi sin piernas.

El pasado fin de semana me arriesgué a participar en la carrera l’Esquella de Pardines, me arriesgué a sabiendas del calentón brutal que eran esos dos potentísimos kilómetros verticales formados por los montes Puig Cerverís (2,206m) y Taga (2,040m), a sabiendas de una pasada edición dónde disfrutaron sí, pero padecieron por la ultra exigencia de esos 22Km con un desnivel de 2000D+

Me arriesgué y acerté. Disfruté como una enana con el terreno, con la exigencia de la prueba, con mi cuerpo casi al límite pero sobretodo con mi cabeza.

Al coronar la primera montaña la tormenta, el viento y el frío me azotaban con fuerza y rabia, mi cabeza dijo:¡PASO! El correr me gusta y que llueva cuando corres está muy bien y hace que todo sea más épico y demás, pero mi cabeza decía que abandonaba que con ese viento y ese frío y esa lluvia azotándote en la cara como castigándote… ¡No! Por ahí no pasaba. Así que corrí hacia Pardines con pensamiento de abandonar porque aquello era demasiado cruel para mí. Tocó bajar y por tartera, todo mojado, caídas, desequilibrios, control del cuerpo, miedo… Bufff… La piel se me erizaba en cada paso y la preciosa tartera me hizo vibrar, resbalar volando por sus piedras me hizo recordar por qué corría, me hizo recordar por qué escogí este deporte y mi mente se hizo fuerte de nuevo, hasta el final.

A mitad del recorrido volvías a entrar en el pueblo de dónde salías y hacia dónde volvías a entrar para el final. Allí la gente te animaba de una manera sobrecogedora, los niños te acompañaban corriendo, los mayores agitaban las “esquelles”, todo el mundo te animaba como si fueras una campeona como si creyeran en ti cuando tu allá arriba habías dejado de hacerlo. Así que me emocioné, cargué mi cuerpo de su energía y mi mente de sus ánimos y seguí corriendo, esta vez era la buena y sin darme cuenta estaba escalando rocas casi sin tocar las cuerdas, me mezclé tanto en el paisaje que fue fácil creerme parte de él, sacando mi parte primitiva y sucumbiendo cualquier obstáculo. Sonrisas alentadoras en cada control, buenas palabras de ánimo, todas aquellas personas felices y tan dadas a la carrera me hicieron volar, disfrutar y no parar nunca de sonreír. Cayó la noche y sólo el frontal me indicaba el camino, las deportivas fallaron pero no mis fuerzas, ni mis ganas, pese a caer continuamente por el poco agarre que me ofrecían las bambas (pues estaban cubiertas de barro) mis ganas se levantaban entre risas y muecas.

Y al fin, la coronación de la meta, Pardines parecía no llegar nunca y pese al último regalito de una pared completamente recta y unas cuantas escaleras, estaban los niños. Los peques del pueblo esperaban felices con sus antorchas, esperaban la llegada de los locos de la montaña y les iluminaban la llegada hasta meta. La ovación al entrar fue espectacular. Jamás había sentido tanto cariño y amor que la que me ofrecieron en ese pueblo, un espectáculo de dureza, recubierto del amoroso abrazo de un niño que te reconforta. Y así cruzábamos la meta, jodidamente descompuestos pero sumamente felices.

Sólo puedo decir GRACIAS y “Visca Pardines!”

8 comentarios en “L’Esquella de Pardines: carreras que hacen enamorarte aun más del trailrunning

  1. Carme dijo:

    Cada cop que llegeixo el que escrius em poso a la teva pell i faig volar la imaginació a la cadira de la oficina ;). Gràcies per compartir i fer-nos enamorar del trailrunning i d’aquests paisatges idílics . Gràcies per contagiar-nos! :*

  2. Carles Salvador dijo:

    Molt bon l’article, reflecteix molt les sensacions que es viuen en aquesta cursa. Crec que varem fer una part de la baixada del Taga amb tu junts amb un altre noi fins uns dos o tres km. abans de Pardines on les forces i les cames em van fer afluixar per tal d’arribar amb una mica de dignitat per disfrutar de la maravellosa arribada, jajaja.. Felicitats per l’article i per la cursa.

    • Charo García dijo:

      Carles! Llavors va ser un dels meus companys de fatigues! Qué guay! Qué gran! Les sensacions van ser molt grans, vaig gaudir moltíssim! Si tot va bé, ens veiem l’any que ve! oi? salut! i gràcies pel teu comentari crac!

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