DESTINO NÓMADA: PEDRAFORCA Y CATLLARAS

DESTINO NÓMADA: PEDRAFORCA Y CATLLARAS CORRIENDO A TRES TREINTA

DESTINO NÓMADA: Pedraforca y catllaras

Jamás pensé que una furgoneta pudiera llenar tanto tu vida y pudiera ofrecerte momentos tan conmovedores, tan llenos de serenidad, felicidad y libertad. Así nos sentimos cuando nos fundimos con el fin de semana en nuestra furgoneta. Da absolutamente igual el destino, mientras la emoción de llegar y abrir el portón siga haciéndonos vibrar cada fin de semana.

El pasado fin de semana escogimos ir a la montaña para desconectar, entrenar y pasar un finde romántico. Nosotros somos así, encontramos romántico levantarnos pronto, ver salir el sol y calzarnos las deportivas para subir a esa montaña que se nos resiste. En este caso era Pedraforca. Hacía muchísimo tiempo que deseábamos conquistarla pero nunca podíamos, hasta que al final todo se materializa. Sobretodo si tu pareja es un loco aventurero que no sabe decir no. ¡Qué feliz soy! Gracias Oriol Batista por hacer posible que cada fin de semana sea una nueva aventura que escribimos juntos.

DESTINO NÓMADA: PEDRAFORCA Y CATLLARAS

Puedo decir orgullosa y con la boca bien abierta que bajé por la tartera del Pedraforca, que disfruté como una enana de saltar, volar y desconectar enormemente. ¡Cuanta magia desprende esta montaña!

Después de pernoctar en Saldes y subir al Pedraforca, furgoneteando llegamos hasta La Pobla de Lillet un pueblo preciosismo por su entorno y por sus habitantes que está situado en la Sierra del Catllarás, dónde se hace una carrera que me encanta, el Trail Catllarás de Klassmark. Allí estuvimos chapoteando en la piscina del pueblo y probando el cremat mientras escuchábamos habaneras. Idealísimo. Por la mañana nos volvimos a calzar las deportivas para corretear por sus  montañas. Que forma tan mágica de desconectar, disfrutar y estar en contacto con la naturaleza, con uno mismo y con la pareja.

DESTINO NÓMADA: PEDRAFORCA Y CATLLARAS

 

 

Así que sí, me siento nómada porque nuestra casa está dónde llevemos nuestros corazones y nuestras zapas.

 

 

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