CORRER HASTA AUTODESTRUIRTE

Correr hasta autodestruirte

Correr hasta autodestruirte – Foto: Oficial Transvulcania 2016

CORRER HASTA AUTODESTRUIRTE

Yo empecé a correr cuando mi vida no tenía sentido. Todo lo que yo había forjado pensando que era bueno para mí se había esfumado de un día para el otro, me sentía una mierda y empecé a correr para evadirme.  La evasión se torna tu mayor aliada y por correr empiezas a cambiar tantas cosas en tu vida… Yo cambié mi vida entera por correr. Dejé la vida que llevaba, dejé a las personas que no me querían y me centré en mí. Fue mi terapia y mi salvación. Correr me lo ha devuelto todo, todo lo que anhelaba de siempre y todo lo que andaba buscando. Correr me ayudó a simplificar y a focalizar. Pero un día, después de muchos años ya de no parar de correr, me di cuenta. Había corrido, corrido y corrido tantísimo que me había olvidado, en realidad, de la auténtica razón por la que empecé a correr. Ya no corría para evadirme, corría para sufrir, para retarme, para ponerme al límite, para que mi ego supiera cuanto sufrimiento estaba dispuesto a aguantar, cuanto dolor y pesar mi cuerpo podría sufrir. Y carrera tras carrera, reto tras reto, en vez de seguir creciendo y sientiéndome fuerte, correr se convirtió en esa herramienta de medición que te resta. La comparativa, los entrenos, las carreras, los tiempos… Me di cuenta que había corrido y corrido y corrido hasta que aparecía en mí la autodestrucción. Ya no era saludable correr ni para mi cuerpo, ni para mi mente, ni para mi persona. Correr se había transformado en ésa estúpida forma que tenemos las personas muy auto exigentes de castigarnos, de desmerecernos, de boicotearnos porque lo fácil es castigarte con lo que hay fuera, sin darte cuenta que el resguardo más valioso está en la aceptación de uno mismo. Aceptando tus límites, tus tempos, tus sonrisas… Aceptándote y rindiéndote ante ti resulta que es cuando realmente ganas y correr vuelve a ser esa actividad meditativa que te conecta con tu interior, sumando y construyendo dentro de ti mismo.

Ahora que lo entiendo y lo acepto, jamás volveré a Correr hasta autodestruirte. Promise!

 

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