CORRER DE NOCHE ES UNA MIERDA

 

CORRER DE NOCHE ES UNA MIERDA

CORRER DE NOCHE ES UNA MIERDA

Que levante la mano quién nunca haya ido a dormir dándole a la cabeza con algún tema y que a pesar de estar muerta de sueño, el temita no deje de andar una y otra vez por la cabeza.

Que levante la mano quién entre pesadillas se levante taquicárdica porque olvidó presentar el proyecto a tiempo.

Que levante la mano quien antes de dormir hace una lista mental de tareas para el día siguiente y se levanta acabando la misma lista de tareas.

Que levante la mano quién no esté ya cansada de que la mente tenga vida propia y piense piense piense a sus hanchas sin tener piedad de una misma.

Así que con una mente tan empoderada como la nuestra, necesitamos una actividad que nos relaje. A algunas personas les funciona el yoga, pintar, las manualidades… A mí hay 2 cosas que me funcionan: correr hasta agotar cada célula de mi piel, haciendo que el cerebro ya no piense de lo cansado que está y ver pelis/ series o leer libros de esos que te sacan la carcajada al momento y desconectas de tal forma que duermes del tirón y sin ningún problema.

Así que correr te hace sentir genial porque te pone en contacto con la naturaleza, conoces gente majísima y las endofinas del día siguiente son un vicio. Pero seamos realistas frente el estrés, los malos rollos y el “me cago en to” lo ideal para quemar la mala “onda” es correr.

Correr me desconecta la cabeza porque tienes que estar pendiente de tantas cosas, que tu mente ya no puede estar ocupada de nada más.

Y aquí os dejo 4 cositas que hay que tener en cuenta cuando corres de noche:

– El frontal (porque en inverno corremos de noche y es un MUST). Correr con frontal es la cosa más incómoda del mundo mundial, porque por muchos lumens que tenga el aparatito y por muy petzel que sea y tal no dejas de tener  una luz en la cabeza. Y es un fastidio y pesa (que no te engañen).

– Las pilas. ¡Ouh yeah! Todos los frontales van con pilas y/o cargador USB. Y nota mental: ¡carga el frontal antes de salir a correr! Parece una obviedad pero fliparíais la de veces que he salido a correr sin que estuviera cargado.

– The fucking humedad. Sí. Existe y es jodida sobretodo de noche, no por el frío sino porque al respirar la condensación hace que no veas nada. Tanto frontal que luego por culpa de la sudoración y la respiración te persigue la niebla. ¡JA!

– Lo agujeritos, las raíces y otras sorpresas. Correr de noche es una mierda. No vees los agujeros del suelo, ni las raíces de los árboles que salen del suelo (¡Ojo peligro!) ni los animales. Sólo oyes ruidos raros que te ponen la piel de punta. Correr de noche saca mi lado artístico porque me pongo a cantar como loca para espantar a los jabalís. ¡Sorpresa! No corres sola de noche, no, corres junto a unos preciosos jabalís. Pues hay un montón y son una ventaja. Te ayudan a mejorar tu marca en cualquier tramo se Strava. ¡Ja!

Pues eso, entre el frontal, las pilas, la humedad, los agujeros, el selfie (porque sin un selfie antes, durante o post entrenamiento es como si éste no hubiera existido. ¡Ja!) no puedes pensar. Ah, y luego vienen los relojes que te indican la frecuencia cardiaca pero también la hora y hasta el track. De otro mundo…

Y después de todo esto, quítate el cortavientos, el buf y bájate los manguitos que tengo calor. Y una vez arriba de la montaña, ponte otra vez el cortavientos, súbete os manguitos y sí, ponte de nuevo el buf que toca bajada y si te pilla medio fría, luego una se pone mala y no es plan.

Vale me tenéis que dar la razón. Correr te desconecta de todo porque con todo este percal a ver quién se acuerda del jefe, de las tareas, de los niños y de la bronca que has tenido por la mañana con tu pareja. ¡Va! Yo solo pienso en llegar a casa y meterme en la ducha calentita, tomarme 1 crema de calabaza y tumbarme en el sofá. ¡Ouh yeah! Y tan a gustito…

Aprovecha que es invierno y haz la prueba. Y si eso me cuentas…