CMG PASADA POR AGUA

CMG PASADA POR AGUA

“Correr bajo la lluvia en pantalones cortos, pisar todos los charcos…” Pic by Oriol Batista

CMG PASADA POR AGUA

Me dijeron que había llovido toda la noche, Oriol, al despertarme a las 8h de la mañana. Estaban cayendo truenos ensordecedores en Girona y aún llovía a mala ostia. ¡BIEN! Si os soy sincera después de la experiencia de congelamiento en la Maori Race (podéis ver mi experiencia en el post: Maori Race: carrera de obstáculos) me apetecía 0 correr con frío y lluvia. Y menos una CMG PASADA POR AGUA.

El grupo de whatsapp de Les Nenes Trail iba cargadito. Que si vamos, que si no vamos, que si corremos, que si no corremos… La idea era ir a la plaza donde daban la salida, encontrarnos todas e irnos a hacer el café. Así… De guays…  Pero la cosa se torció. Pese a haber neutralizado la carrera reina Transgavarres (de Palamós a Girona atravesando las Gavarres) a las 10h se hacía una única salida para todos los participantes TRAIL y EXPRESS de la CMG organizada por KLASSMARK. Todos haríamos 15Km por un terreno castigado por la lluvia pero aparentemente sin peligro.

Con la experiencia de la ROMANIC EXTREM MÁS EXTREMA QUE NUNCA a las espaldas. No podía ocultar mi miedo. Pero entiendo que cuando no has vivido experiencias traumáticas en montaña siempre es más fácil salir sin más. Total que Les Nenes Trail querían salir porque se morían de ganas de estrenarse. Así que nos arremangamos las zapas y nos pusimos debajo del arco de salida. Habíamos hecho un trato: salir juntas, correr juntas y si el tiempo pintaba mal, giraríamos y abandonaríamos. Lo buenos es que estoy hartita de recorrer las Gavarres al menos por la zona de Sant Miquel, Puig Estela, Els Àngels y todos sus recovecos; así que en cualquier momento me veía claramente capacitada para girar y coger por un sendero alternativo y regresar a casa.

Afortunadamente no hizo falta. El tramo más peligroso y conflictivo de la carrera apareció apenas en el Km 3. Tuvimos que atravesar un río que bajaba con mala ostia y que por suerte no hubo que lamentar heridos graves. Aunque algunos se llevaron un buen susto. Nosotras atravesamos el río cogidas de la mano (cosa que no recuerdo, lo que hace el sentimiento de supervivencia y la adrenalina) porque mi único objetivo era que Les Nenes Trail disfrutaran de una carrera divertida y épica pero sin hacernos daño.

Aquel punto fue crítico e hizo plantearnos por momentos si valía la pena seguir. En ese punto yo tomé la decisión de seguir adelante juntas y unos metros más adelante ya el agua desaparecía de nuestros pies. Y nos encarrilamos a subir a Sant Miquel, la montaña que tenemos más por mano del Mundo Mundial. Al menos si eres de Girona y te gusta correr por montaña, es el patio de casa.

Cabe decir que el recorrido fue muy sencillo y ante todo la organización busco lo fácil para que los corredores pudiéramos disfrutar de correr por la lluvia sin hacernos daño. Muy rápido para los pros que corrían delante y algo aburridito para la resta de mortales pero cuando la diversión cae a borbotones del cielo, no importa el recorrido sino respirar y fluir con el momento.

Así que una vez vimos que no había peligro y que todo estaba controlado, tocaba disfrutar. Correr como una enana y hacer todo eso que mamá no te dejaba cuando llovía. Correr bajo la lluvia en pantalones cortos, pisar todos los charcos, saltar sobre el agua, acariciar el barro con las manos y sonreír sin más cuando casi resbalas por enésima vez. Una aventura divertida y pintoresca.

CMG PASADA POR AGUA

“Y llegar a meta” Pic by Sixt Visuals

Lo que más me gustó fue que tras el tercer avituallamiento, había una subida que estaba chorreando, pero literal, caía el agua como en cascada mientras subías. El mejor momento de la carrera sin lugar a dudas. Eso y llegar a meta y ver a los míos allí animando… Aunque correr en casa siempre tiene ventajas: fotógrafos que conoces :), avitualladores que te hacen fotos y te animan, corredores con los que charlas de todo porque hacía milenios que no te veías…

Siempre es un placer correr en casa y correr la CMG. Este año ha sido una carrera diferente, divertida para los que la hemos sabido disfrutar, dura para los que no estaban preparados y algo traumática para los que se vieron envueltos en el incidente del río. Sí, un incidente que ha desembocado mucha polémica. Pero que lejos de echar leña del árbol caído, diré que cada uno debemos asumir nuestra responsabilidad que es igualmente repartida entre organización y corredores. Y ya está.

Que el año que viene volveremos más rosas, más nenas y más motivadas que nunca. Ahora a reposar y a preparar la siguiente.

¿Cuál será? Veremos…

 

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