Mi segunda Maratón de Montaña: Maratón Ultrapirineu 45K

Maratón Ultrapirineus

Maratón Ultrapirineu

Mi segunda Maratón de Montaña: Maratón Ultrapirineu 45K 

Después de mi primer maratón de montaña que hice con un nivel de energía mínimo, un nivel de agotamiento máximo y un miedo terrible (dos días antes había tenido gastroenteritis x culpa de unos mejillones en mal estado), venía a enfrentarme a mi Segunda maratón de montaña. Esta vez estaba físicamente preparada aunque tuve que forzar un parón de 4 días previo carrera porque no tiraba (cansancio acumulado). Esta vez iba a disfrutar y a dar el máximo de mí, hacía 4 meses que me preparaba para esta prueba y con mi entrenador nos aseguramos no dejar detalles al azar, nos aseguramos de atar todos los cabos y afrontar este reto de la mejor manera posible. Y lo conseguí. ¡Bien!

La Maratón Ultrapirineu no es moco de pavo, la hermana pequeña de la tan famosa Ultrapirineus. Una carrera de alta montaña que transcurre en la sierra del Cadí, preciosos paisajes a su paso por los puntos más altos de la carrera dónde podías ver el macizo del Pedraforca, un espectáculo.

Las sensaciones que experimentas entre tantos quilómetros y horas de esfuerzo físico son múltiples. Los primeros 10k llegaron rápido y sin molestias de ningún tipo, casi me sorprendí a mí misma, los siguientes 10 hasta el segundo avituallamiento fueron brutales con una tartera casi orgásmica que me dejó sin aliento y con ganas de más. Llegados a este punto viví emociones maravillosas, por casualidad me crucé con Uri que estaba haciendo fotos en la Ultra y me dio subidón. Seguí corriendo y llegué al km 32 y en este avituallamiento estaban mis niñas, mis compañeras de fatigas. No las esperaba, me sorprendieron y me dieron el último empujón para llegar a meta sana y salva. Pudo ir mejor, lo reconozco, pero cada carrera es un nuevo aprendizaje.

Cada  carrera me enseña a ser mejor conmigo misma, me enseña a escucharme, a escuchar mi cuerpo y a darme cuenta que cada detalle cuenta. Cuenta que sin darte cuenta adelantes a esa persona que jamás esperabas adelantar, cuenta que por sorpresa te encentres con un colega y te dé ánimos, cuenta que nunca se te borre la sonrisa de la cara, cuenta que los voluntarios sean amables y te ayuden a proveerte, cuenta que tu grupeta de entreno venga a verte realizar tu mayor objetivo, cuenta que de golpe te encuentres a tu pareja en un camino y pueda darte ánimos, cuenta que ya no puedas más y esa persona que apenas conoces se quede contigo a acabar juntos esos quilómetros, cuenta la camiseta de finisher, todo, absolutamente todo cuenta.

Sólo se me ocurre animaros a cumplir un reto, un sueño y hacer de él un camino lleno de alegrías y aceptar las cosas como vienen valorando los detalles porque al final todo cuenta.

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