A seguir corriendo toda la vida

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A seguir corriendo toda la vida

9 de la mañana, el sol ya hace horas que ha salido y tiñe con su luz brillante los rostros de esos locos anónimos que esperan impacientes el pistoletazo de salida. Camprodon se viste de Gala, con sus mejores trajes para recibir un año más a la competición más esperada de la Mission X 3: Ulldeter.

Este año cambiamos el recorrido y experimentamos la Express, 14Km de alta montaña. Un subida y una bajada y para casa. Para los más rápidos 1 hora de montaña. Para mí 2 horas de auténtico disfrute, risas, placer de montaña y hacer amigos. ¡Qué increíble es correr por la montaña! Y que afortunados somos de tener El Pirineo catalán, tan bonito, tan maravilloso y tan nuestro.

El formato Express en pleno Junio es más que suficiente. El calor se hacía sofocante y aunque te creyeras hidratado, el sol jugaba su última carta, deshidratando a todo el que le desafiaba.

Últimamente no me canso de decirlo, menos es más. Al menos para mí. Redescubro nuevas distancias llenas de gloria, sobre todo para mi cuerpo quien agradece enormemente estar lejos del desgaste de las maratones. Esta vez estoy escuchando a mi cuerpo ¡Bien! Después de haber recorrido innumerables medias maratones y algunas maratones de montaña, mi cuerpo me pide calidad. Sí, resulta que ahora prefiero menos larala y más lerele. Más disfrute, menos sufrimiento y más juerga. Y es que eso son las carreras. Esto es las Mision X 3, el momento ideal para salir con los colegas a disfrutar de la montaña, a correr juntos y pasar el fin de semana fuera de la rutina habitual. Vale sí, que también miramos los tiempos, los podios y eso… Sí. Pero yo me quedo con todas vuestras caras, todos vuestros saludos, vuestros apoyos y palabras maravillosas de aliento.

Yo me quedo con compartir las risas y los buenos momentos. Y compartir también los malos, que juntos se hacen menos malos. Y que no me quiten nunca las ganas de seguir demostrando al mundo que correr es maravilloso, que te cambia la vida, que redescubres mucho dentro de ti misma y que sobretodo te regala una hermosa y gran familia. Además de unos fin de semanas de furgoneteo, aire libre y desconexión.

Por favor, que no se acabe nunca y que pueda seguir corriendo toda la vida.

ZEGAMA ES ZEGAMA

Zegama-Jordi Saragossa

Zegama, subida a Sancti Spíritus by Jordi Saragossa

Zegama es Zegama

Un año más, un carrera que no defrauda nunca: Zegama. Ni para los corredores, ni para los amantes del Trailrunning que visitan la cuna del Trailrunning para conocer y ver de cerca a la creame de la creame y los tops más tops del mundo.

Hacía algunos año que por causas mayores no podíamos acudir, pero este año las estrellas se han alineado y vaya escapada más TOP que nos hemos podido marcar.

Viernes Kilómetro Vertical, sábado ruta de reconocimiento con lluvia y entrega de dorsales, domingo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡fiesta!!!!!!!!!.

El Kilómetro Vertical es un espectáculo de puro Trail. La verdad es que más que suficiente para salivar y morirte de gusto mientras las zapas se engordan de kilos y kilos de fango. ¡Ouh Yeah! Al más puro estilo Zegama. Es que los vascos están hechos de otra pasta y como nos encanta esa pasta de la que están hechos. Repetimos año tras año por tierras vascas y no nos cansamos nunca. Ni pensamos hacerlo jamás, así que nos vayan preparando un hueco que en breve volvemos a pisar ese verde tan WILD que cubren las montañas norteñas. Que me desvío. KV que por previsión de tormenta eléctrica tuvieron que modificar sin poder coronar la cima. ¡Qué pena y qué alegría a parte iguales! Dios mío como cansa, como te hace apretar los dientes y sudar hasta la última gota. ¡Qué forma de disfrutar y padecer! ¡Cuánta valía! ¡Cuan salvaje nos vuelve la montaña, cuanta esencia en cada subida! ¡Qué grandeza, por Dios!

Pues eso, 5.200m de distancia con 1015 metros de desnivel. Altitud final de 1520 metros. ¡Aupa!

Y allí, corriendo como felices gacelas lo mejor de cada casa. Los más valientes y las más valientes. ¡Bravo!

El día previo a la Maratón es una auténtica fiesta. Zegama se llena de corredores y corredoras de todo el mundo, aunque abunda el producto nacional, obviamente y los catalanes que estamos por todos los lados.

Pues el sábado todos los corredores y corredoras nerviosos luciendo sus mejores galas se pasean por el pueblo vasco, sintiéndose los más afortunados y lo son porque sólo unos pocos privilegiados pueden vivir en primera persona esta auténtica fiesta del trailrunning.

Y a los que nunca nos toca, y eso que ya voy por mi 5º año sin suerte, lo vivimos con igual emoción que los demás. La previa, incluyendo algún txacoli con los amigos. Porque está claro que la excusa de Zegama, hace que nos encontremos con un montón de amigos y conocidos del mundo del Trail. ¡Gustazo de txcolines y pinchos! Alguna ventaja tiene no colgarse el dorsal y vivir el espectáculo des de la barrera.

Y el domingo madrugamos más que los mismísimos corredores. Desayunamos, nos ponemos las mejores galas, preparamos nuestros propios avituallamientos y a subir a la cima más alta: Zegama Aizkorri para algunos, Sanctus Spiritus para otros. Pero todos allí, bien pronto, cogiendo sitio llueva, truene o haga sol, para animar a los campeonísimos y campeonísimas.

Y si tienes suerte vuelas hacia meta a ver llegar a los invencibles. Aunque el verdadero espectáculo es quedarse a abrazar hasta el último corredor, darle ánimos y reponerlo de energía positiva para acabar de encarar el resto de kilómetros que harán posible cumplir un sueño, el de atravesar la meta de Zegama.

Quizás algún día pueda estar en el arco de salida. Quizás. Tal vez ese día pueda correr los 42Km dignamente. Tal vez. Puede que hasta sea capaz de cruzar la meta de llegada. Puede. O a lo mejor no, ni una cosa ni otra. Pero me preocupa poco porque Zegama no sólo es correr el día de la Maratón. Zegama te corre por las venas nada más pisar sus montañas. Zegama no es una carrera, es un sueño precioso, un deseo inagotable que te llena de ilusión ese corazón trailrunero que tenemos todos.

Para mí, Zegama siempre será Zegama, pase lo que pase y eso no cambiará nunca. Larga vida a Zegama, la salvaje Zegama.

CORRIENDO EN CASA Y POR UNA BUENA CAUSA

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CORRIENDO EN CASA Y POR UNA BUENA CAUSA

Parecía que atrás quedaban las carreras de barrio, pero no. El pasado fin de semana nos estrenamos con la Cursa de Astrid 21. Una carrera solidaria, en beneficio a la Fundació Astrid 21 para niños con Síndrome de Down, ya es un clásico en tierras gironinas. Pero, curiosidades de la vida, aún no me había estrenado.

Así que tras unas semanas tontas de no correr demasiado y una semana pasada de trabajo intenso en Barcelona, no podía faltar. Modalidad 20K. Muy contenta con el resultado (medalla de chocolate que dicen, un 4º puesto), pero sobretodo por poder compartir estos momentos con mis amigas y compañeras de equipo y hazañas…

El premio más grande que llevo conmigo es ver vuestras caras al cruzar la meta y sobretodo, saber que Cristina ha empezado a sentir esta afición tan maravillosa que lleva intrínseco el apasionante mundo del Trailrunning. ¡Bienvenida campeona!

Una más a la saca y a seguir sumando Km, pero sobretodo, a seguir haciendo salud. Porque el objetivo primordial es estar sana y en buena forma, sin obsesiones y con un único objetivo disfrutar de correr. Ese deporte que tantísimo me apasiona.

 

ROMANIC EXTREM: más extrema que nunca

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Corriendo en la Romanic Extrem. Foto: Oriol Batista

 

ROMANIC EXTREM: más extrema que nunca

Así vivimos nuestra cita anual con la carrera de montaña de referencia de la Vall de Bianya.

Es una de las carreras duras que tenemos por la zona y el pasado fin de semana, con la lluvia, el frío y la niebla, la hicieron aún más épica.

Salimos animadas y llenas de ganas de retarnos un año más en esta magnífica carrera que destaca no solo por un recorrido extraordinario, sino por una organización a la altura de las circunstancias, por todo el cariño que año tras año ponen en cada detalle.

Además de animadas y preparadas para la ocasión también fuimos precavidas y cargamos todo lo útil en nuestra mochila.

La lluvia nos hizo sufrir más de lo normal y desgastarnos muchísimo física y anímicamente. Llegamos al primer avituallamiento con una super animación. Que nos dio un subidón muy muy grande para seguir corriendo hacia el segundo avituallamiento y de allí volamos de nuevo hacia el que casi fuera el tercero.

Me encantaría decir que fue una experiencia única, hablar de la fuerza interior y de esa capacidad enorme que tenemos las personas de conseguir nuestros retos. Pero no fue de esos días. Como mucho ya sabéis un susto nos hizo recogernos. Nos hizo reflexionar. Recordar que la montaña es poderosa y que no hay nunca que subestimarla.

Suerte que la experiencia es un grado y nos ayudó a poder mantenernos en perfecto estado hasta que nos vinieron a rescatar.

En esta edición no atravesamos con gloria la línea de meta. Ni tan solo nos acercamos unos metros. No tuvimos tiempo de compartir anécdotas, ni culebrones mientras atravesábamos montañas, ni tampoco maldecir las subidas o las bajadas técnicas. Tan solo tuvimos tiempo de estar unidas, de apoyarnos, de arroparnos y de superar un momento difícil juntas, haciéndolo lo más llevadero posible entre buen rollo, abrazos, risas y palabras de consuelo.

Lo mejor fue que no estuvimos solas, que tanto la organización de la carrera como, los voluntarios estuvieron al pie de cañón y se desvivieron por nuestra seguridad.

Y después del mal rato que se alargó demasiado para mi gusto, pero que las circunstancias eran las que eran, toca hacer una lectura muy interna, muy profunda, muy íntima y personal.

Toca recuperar la mente y el corazón y volver a correr pronto… ¡Ánimo Conchi!

TRAIL COSTA BRAVA. MUCHA COSTA Y MUY BRAVA.

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La alegría de correr. Trail Costa Brava.          Foto de Oriol Batista Fotògraf

TRAIL COSTA BRAVA. MUCHA COSTA Y MUY BRAVA.

Una Trail de Mar y Montaña como muchos de los platos típicos de por la zona. Trail Costabrava ofrecía 3 modalidades, express con 13K, Trail con 22k y Maratón para los más atrevidos y atrevidas. Los organizadores, KLASSMARK (siempre fieles a su quality over quantity), una vez más, han sabido hacer temblar a los corredores y las corredoras que acudimos a esta nueva cita. Ya una indispensable en todos nuestros calendarios.

Que sería una carrera de esas de no olvidar, ya lo sabíamos todos. La Costa Brava no deja indiferente a nadie y siempre es un placer poder descubrir nuevos senderos, trialeras y calas de ensueño a las que acceder es casi un suicidio. Pero lo que no nos esperábamos nadie era un temporal tan bravo y villano que nos acojonó a todos al instante y que hizo aún más divertida y épica esta especial carrera en nuestra estimadísima Costa Brava.

Una vez más felicidades, porque no solo fue una excelente organización y calidad de la prueba, sino que además hubo muchísimo cuidado al corredor. Para mí es el motivo principal para acudir año tras año a todas las carreras que organizan Klassmark y que recomiendo a todas mis amigas que se inician en montaña.

Personalmente, tras 2 maratones en las piernas a principio de temporada y después de venir de 1 año sabático en cuanto a competiciones deportivas y a nivel profesional, ha sido una carrera de las de disfrutar sin mirar el reloj.

Esta carrera era para mi compañero de batallas Franc. Al que hace ya 2 años lo engañé para empezar a correr por la montaña y que se ha llegado a enganchar de una manera que me encanta. ¡Ole!

Después de que él saliera de un lesión que lo dejó fuera de juego durante meses, la Trail Costa Brava era la ideal para volver al “ruedo”. Los primeros 11Km muy rápidos y corribles, de disfrutar, de ir con el gancho puesto a la par que la sonrisa. Tras los 11Km venía la “chicha” unas trialeras de rocas, al más puro estilo Costa Brava. ¡Súper!

Los mejores momentos de la carrera fueron los que no corrimos, más bien escalamos, saltamos y casi casi nadamos… Fue un tramo muy WILD, muy auténtico y de los que me encantan. Aunque sí, para algunos fue bastante ¡PUNKY! Jajaja

Personalmente tuve la suerte de poder ir a testear el terreno para hacerme a la idea de lo que venía y aunque el trozo PUNKY me lo salté (brutal para mi sorpresa el día de la carrera). Y la verdad que me encantó. Correr por la arena de la playa es un poco cansado pero tiene una magia excepcional. Sobretodo cuando las olas juegan a mojarte los pies (y al final lo hacen las jodías) y cuando la brisa marina inunda cada poro de tu piel. Goce total.

¡Qué disfrute ver las caras de los compañeros y compañeras corredores y sobretodo los comentarios! Gritos y chillidos entre risas de carcajada auténtica con la boca abierta. No lo olvidaré.

Tras esos kilómetros venían unos de descanso y luego ya Palamós. Genial, espectacular, brutal, auténtico, salvaje… Costa Brava en estado puro. Esta la marco de nuevo en mi calendario el año que viene y, si puedo, procuraré llegar en mejores condiciones para lanzarme al mar directamente y llegar a Palamós nadando…

Eso ya sería otra aventura y otra carrera…