SEVILLA TIENE UN COLOR ESPECIAL

MI PRIMERA MARATÓN Roma 2016. Foto by Oriol Batista

MI PRIMERA MARATÓN – Roma 2016 – Foto by Oriol Batista

SEVILLA TIENE UN COLOR ESPECIAL: a por mi segunda Maratón.

Sevilla tiene un color especial, sevilla sigue teniendo, su duende
Me sigue oliendo a azahar, me gusta estar con su gente.
Sevilla, tu eres mi amante, misteriosa reina mora, tan flamenca y elegante,
Sevilla enamora al mundo por su manera de ser, por su calor, por sus ferias,
Sevilla tuvo que ser.

 

Maratón de Sevilla

La Maratón de Sevilla es la escogida este año para mi 2ª maratón de Asfalto. Estoy radiantemente alegre y muy muy feliz.  Tengo ganas de correr por sus calles, de rodearme de sus gentes y sentir ese “¡Mi arma!” por doquier.

Este año nos vamos a Sevilla a recorrer los 42,195Km que nos separaran de la salida hasta la meta. Pasaremos por lugares emblemáticos de la ciudad como: el barrio de Triana, la Torre del Oro, la Maetranza, la Giralda, la Macarena, Plaza de España, el estadio de futbol del Benito Villamarín, el estadio Sanchez Pizjuan… Finalizando la corredura en el estadio de la Cartuja, haciendo los últimos metros en pista de atletismo. ¡Qué grande mi arma! ¡Qué grande!

Así que empezamos a ponernos las pilas con los entrenamientos y las rutinas diarias para poder llegar en forma a cumplir este sueño, que después de 2 años ya le tenía ganas de nuevo a marcarme una de asfalto.

 

MARATÓN DE ROCACORBA

Maratón de Rocacorba

Maratón de Rocacorba by Oriol Batista Fotògraf

MARATÓN DE ROCACORBA

Mi primer reto para este 2.018 que lo estreno con ilusión, emoción y muy buena energía. Rocacorba es y será siempre una montaña única y especial para mí, pues con Rocacorba me inicié al trail de montaña y tras 5 temporadas puedo decir que amo esta carrera más que ninguna otra.

Mi primera vez en Rocacorba fue para hacer 20K. Fui sola, corrí sola y me fui sola para casa, contenta, feliz y satisfecha que una asfaltera como yo tuviera el coraje de enfrentarse a un reto tan desconocido como ése para mí.

Al siguiente año corrí 30K con mi pareja. Fue impresionante, duro pero muy gratificante. Llegué acompañada, corrí acompañada y acabé más acompañada que nunca. Rodeada de toda las personas que más quiero y con él.

El año después corrí la Trail Rocacorba de 30K de nuevo porque la Maratón era por parejas y mi pareja se lesionó. Así que corrí sola de nuevo. Corrí sola bajo la lluvia pero corrí feliz, felicísima por las buenas sensaciones, el resultado de los entrenamientos y por acabar saltando con esa sonrisa risueña desdibujándome la cara.

El año pasado corrí con una compañera de equipo. Una loca que se quería iniciar a la distancia maratón y que lo hizo genial. Y yo la disfruté como una enana, riendo, chillando y animando a todos los corredores que nos adelantaban y sobretodo animando a mi compi. Casi hacemos terceras por equipos, y aunque no subimos al limbo, la animación en la llegada fue de campeonas. Todo el equipo de Les Nenes Trail se volcó con nuestra locura y fue de 10.

Este año ha sido algo muy discreto, correr muy hacia dentro de mi misma. Hice la maratón porque me la debía. Este año habían aumentado los Kilómetros y , siendo sincera, los primeros 12k no fueron santo de mi devoción. Asfalto y pista hacían que los pros pudieran volar y rascar posiciones, pero a una servidora la hizo tomárselo con calma y respirar. Pero fué bien, sí sí…

Lo mejor, sin lugar a dudas, es llegar a Rocacorba, saber que ya tienes la mitad en la saca, reponer fuerzas y seguir para Bingo. Nos esperaban 22Km de subidas y bajadas, de senderos de cuento con vistas de primera. Siempre es un placer correr Rocacorba, pero este año más. Este año he ido sola, he corrido sola, he llegado a meta sola y me fui sola. Sola no, conmigo misma que ya es mucho. Sola nunca porque no hay mejor compañera de batalla en la montaña que la soledad que nunca te deja.

Este año Rocacorba ha sido mi punto de inflexión, mi arrebato pero también mi capricho, porque es mi juego, mis reglas y mi forma de vivir mi vida, así salvaje.

Espero que por muchos años más pueda seguir corriendo esta TRAIL con mayúsculas, divertida, dura pero, sobretodo, especial. Y espero que año tras año tenga al mejor fotógrafo del mundo esperándome en meta para saber que nunca estoy sola, que nunca corro sola y que aunque me sienta triste, perdida y desconsolada; él siempre estará allí para verme sonreír escondido detrás de su objetivo.

Maratón de Rocacorba

“Aquest any ha anat per tu amor i per la nostra muntanya.”

 

ONCOTRAIL 2017 – UN AÑO MÁS CONTRA EL CÁNCER

ONCOTRAIL 2017 - UN AÑO MÁS CONTRA EL CÁNCER

ONCOTRAIL 2017 – UN AÑO MÁS CONTRA EL CÁNCER – Foto: Oriol Batista Fotògraf

ONCOTRAIL 2017 – UN AÑO MÁS CONTRA EL CÁNCER
El pasado fin de semana volvimos a vestirnos con nuestras mejores GALAS para correr por quienes más lo necesitan. Oncotrail ya es una de las carreras solidarias clásicas de la provincia de Girona. Una carrera donde este año se han recaudado más de 200.000 euros. Todo el dinero que se recauda va para la Fundación Oncolliga de Girona, para ayudar a los enfermos de cáncer y a sus familias. Como muchos sabéis, por desgracia, el cáncer es la enfermedad de moda y que todos hemos visto de cerca por amigos, familiares o incluso en primera persona. Cuando te toca es duro y difícil pero sobretodo te desubica y toda ayuda es poca. Así que esta carrera es de las que marcamos en el calendario para siempre.

Este año el equipo estaba formado por 8 personas magníficas (Toni, Jaume, Pep, Albert, Raúl, Sam, Enric y yo misma)  y cada una de ellas con motivos muy claros para correr. Como cada año repetimos tatuajes con los nombres de las personas por las que corremos: Aitor, Victoriano, Pilar, Toni, Jaume, Tete, Mama… E hicimos de esta carrera nuestro especial homenaje a todas aquellas personas que no podían estar con nosotros animando ni corriendo. Pese a los años, jamás olvidamos el sentido único y especial que nos motiva a seguir año tras año corriendo por esas personas que lo necesitan. Y es que es el único sentido para la existencia de CORRO X TU. Un proyecto que corre para lo que no pueden porque ya no están o porque deben de luchar por su vida entre las paredes de hospital o entre quimio y quimio.

La madre de mi mejor amiga murió de cáncer muy joven, su recuerdo estará gravado en mí para siempre; mi profesor de instituto también nos dejó hará unos años, su recuerdo es mi auténtica inspiración; mi vecino de niña también nos dejó hace tiempo y mi madre venció hará unos años su propio fantasma del cáncer. Otras amigas siguen en la lucha y agradecen que haya personas que se acuerden de ellas, que corran por ellas, que las llenen de energía y que, de alguna manera, sepan que no están solas. Que pese a los largos ratos en el hospital y las aburridas horas de quimioterapia, hay un grupo de personas que siempre las apoyarán y que siempre correrán mientras ellas luchan…

Yo estuve hace justo 6 años, por una enfermedad ingresada 15 días en el Hospital. Durante ese tiempo reflexionas, el mundo se ha parado para ti y el mundo exterior no existe. Las horas pasan lentas y las pocas visitas de hospital saben a Gloria. Recuerdo que cada día entre las 18-20h venían a verme amigas, familiares, amigos… Esos días valían por 1000. Las pilas se te cargaban a tope y volvías a tener ganas de seguir adelante con el tratamiento y luchar para salir de allí pronto y poder tener una vida normal de nuevo. Jamás se me borrará esa emoción dentro de mí. Jamás olvidaré ese sentimiento de estar “fuera de juego” de no formar parte de la vida, estar apartada, en el banquillo, mientras los demás siguen con sus vidas. Ajenos a la mía, ajenos a mi dolor y a mis insomnios…

Este es el único sentido de CORRO X TU. De participar año tras año en esta carrera y el de seguir haciéndolo a lo largo de las ediciones que haga falta… El de hacer llegar a todas esas personas el mensaje de que SÍ existen, que SÍ pensamos en ellas, que SÍ  son importantes y que SÍ merece la pena seguir luchando. Quizás para que el año que viene puedan participar en la carrera caminando, corriendo o animando mientras el sol calienta el rostro de la esperanza humedecido por la brisa marina de la Costa Brava y las lágrimas contenidas de emoción.

Otro año más de emociones, lucha, fuerza, amor y compasión. Otro año más de solidaridad y Oncotrail en estado puro.

 

 

CORRIENDO A 3′ 30″

CORRIENDO A 3' 30"

CORRIENDO A 3′ 30″ – FOTO: Oriol Batista Fotògraf

CORRIENDO A 3′ 30″

Sé que muchos ya sabéis qué es correr a 3′ 30″. Pero permitidme que me explique. Correr a 3 minutos y 30 segundos el Kilómetro es prácticamente volar. Haz la prueba, elige un kilómetro e intenta hacerlo en 3 minutos y medio. Y luego me cuentas qué tal la experiencia 😉

Dejadme que os aclare que YO NO CORRO a 3′ 30″. ¡Ni de coña! A lo mejor algún día, en algún entreno y seguramente porque la carretera o el terreno hacía bajada. A veces, ni así. Mi blog se llamó a 3′ 30″ no porque yo vaya de “pofesioná” sino porque con mis colegas de aventuras siempre nos mofábamos al explicar batallitas de carreras y decíamos: “¿Y qué tal la carrera? Con todo lo que entrenas, seguro que ibas a 3’30″”. Y se quedó así, y mi blog trata de eso, de aventurillas varias en el mundo del correr. ¡Me encanta!

Pero este fin de semana fue diferente. El pasado sábado salí a hacer Trail running en uno de los parajes más maravillosos que tenemos en Catalunya, la Serra del Catllaràs. Me enamoré y siempre que puedo vengo a rememorar ese amor que tengo a estas montañas y al pueblo encantador de La Pobla de l’Illet.

El sábado tocó salir a disfrutar, a dejar los miedos y las excusas atrás, y a salir a moler las piernas sin piedad, sin pausa, sin pena y con muchas ganas. Así que salí a correr con toda mi alma. Y disfruté como la enana que sigo siendo 😉 Disfruté del recorrido, de las personas, de los compañeros, de los voluntarios, disfruté de los silencios, de las pausas, de mis pensamientos y de la soledad del corredor. Disfruté de las subidas pero más aún de las bajadas y di lo mejor de mí. Di lo mejor que sé dar, lo que llevo dentro, me entregué a mi misma en cada Km y no dejé nada.

Conocí a gente maravillosa en el camino, gente que me ayudó y a quien ayudé. Porque está claro que cuando haces algo por alguien, en realidad, lo estás haciendo por ti mismo. Así que cuando tiraba del carro al final del trayecto para que otros compañeros pudieran acabar sin caminar, de algún modo, también me estaba ayudando a mi misma a seguir, a seguir corriendo, a seguir disfrutando y a seguir siendo yo…

Y sí, el pasado sábado corrí a 3′ 30″ el último kilómetro, ese que atraviesa el pueblo de Catllaràs con sus gentes en las calles animando la proeza de los locos corredores que nos adentramos en la montaña, a veces tan encantadora como hostil. Él me dijo: “Es tu momento, esta carrera es tuya”, y aunque eran sus palabras, se transformaron en mías. Era mi momento de disfrutar, de darlo todo, de esprintar, de dejar la piel y el corazón. Era el momento de dejarme ir y ser yo. ¡Gracias!

Así llegué a meta: corriendo a 3′ 30″

 

LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO

Corriendo a tres treinta
LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO – Llegada a meta en Ulldeter: Foto Oriol Batista Fotògraf

 

LLEGAR A META Y TOCAR EL CIELO

Una imagen dice más que mil palabras. Al menos esta imagen. Lo dice todo. En esta ocasión finalicé la carrera de Trailrunning organizada por Klassmark. La carrera se llama Ulldeter, forma parte de las X-Mission (una liguilla de trailrunning) en formato Media Maratón.

¡Me lo pasé pipa! Ahora corremos así, disfrutando, sin sufrir, apretando cuando el terreno te deja y experimentando con las compañeras de ruta. En mi caso compañero. Esta liga de Klassmark, las X-MissionX3, las corro con mi compañero de fatigas Franc. Un gentlemen que no sabia lo que era correr por montaña hasta que le enseñé la ruta de las Miloques (en Cassà de la Selva). Ahora es él el que me enseña a mí 😉 ¡Vaya máquina!

Pues esta carrera fue una gozada. Lo pasamos genial, disfrutamos del tiempo que nos hizo, de la maravilla de las altas montañas (¡amo correr por encima de los 2000 metros!) y sus paisajes. También flipamos con el pueblo de Camprodon,  nos fascinan estos pueblos de montaña que se vuelcan en los eventos deportivos y la organización de la carrera. ¡BRAVO! Todo de 10. Como siempre: ¡Genial!

Lo mejor para mí (y para todos los corredores que estábamos en el arco de salida) es el desenlace final (¡como no!). Llegar a meta sabe a Gloria. Sabe a triunfo. Sabe a tocar el cielo con las puntas de los dedos. Así que esta foto lo dice todo: una servidora llegando a meta con mi perrita Rumba muy recuperada de hace unos meses cuando casi nos deja. Pero no. Es fuerte y tiene agallas y de momento me demuestra que hay Kilómetros para rato.

Así que, mientras la vida nos lo permita, a seguir disfrutando juntas de las montañas.