CONFESIONES DE UNA RUNERADICTA

CONFESIONES DE UNA RUNERADICTA

 

CONFESIONES DE UNA RUNERADICTA

Reconozco que esto se me ha ido de las manos. Lo que empezó como una manera de desconectar de “casa” y de ponerme en forma se ha convertido en el eje principal de mi vida. Algunos pensaréis que “pobrecita” si lo más interesante que pasa en su vida es correr. Pero así es. Correr me ha dado todo lo tengo ahora y todo lo que quiero ahora.

Y confieso que ni yo misma alcanzo casi a creerlo. Haber dejado los domingos de resaca por los madrugones a montaña. De hecho, en mi casa se han quedado muy atónitos y pensaban que sería fruto de una moda pasajera, pero no. Ya van más de 4 años y esto no tiene pinta de parar. Evolucionar sí, seguro: pero parar ya… Esto es non-stop mientras las piernas y el cuerpo aguanten.

Confieso que cada vez que me persono en una competición digo que será la última, que quiero centrar más energía en otros proyectos; pero no puedo. Se me va de las manos cada vez y me apunto a otra prueba más jajaja…

Confieso que cada día en mi rutina de trabajo y proyectos profesionales, se me hace durísimo salir a entrenar (el fin de semana lo llevo mejor, pero entre semana siempre me cuesta horrores combinar horarios con todo lo que quiero hacer) pero lo consigo.

Confieso que me ayuda muchísimo tener a mi lado un hombre que entiende mi pasión y aunque a veces no la comparta desde la misma embriaguez que yo, siempre me acompaña con respeto y confianza.

Aunque puestos a confesar, debo ser sincera, lo que de verdad me da energía y me llena el alma de convicción en este feliz camino que no corro sola, son ellas.

Vosotras mujeres valientes, fuertes, seguras, poderosas… Vosotras sois la fuerza que me empuja a querer ser mejor cada día. Me empujáis a dar un poco más de mí cuando creo que ya no hay nada que dar. Me sacáis de la pereza, del negativismo y el pasotismo. Me dais alas para seguir adelante y no cansarme nunca.

Así que cuando el pasado domingo dije que colgaba las botas, que no corría más este verano y que me pegaba un homenaje de merecidas vacaciones, no lo decía en serio porque a la vuelta de la esquina me espera los Alpes Suizos, Chamonix, Dolomites… Y así, este verano me doy un homenaje al más puro estilo Heidi que es lo que me gusta. Me voy de vacas pero me llevo las deportivas, así que lejos de darme un respiro voy a ponerme las pilas y a disfrutar del trote cochinero con vistas maravillosas.

Y la vuelta al cole viene repletita de actividades: 2ª Cursa de la Dona de Muntanya, Oncotrail 2018 y ya me están tentando para alguna otra locura más… Veremos… Por encima de todo a disfrutar con vosotras que es lo que me gusta y lo que me llena.