EL PARAÍSO EN ESTADO PURO – TRAIL CAP DE CREUS

TRAIL CAP DE CREUS - CORRIENDO A TRES TREINTA

TRAIL CAP DE CREUS – CORRIENDO A TRES TREINTA Foto: Oriol Batista Fotògraf

EL PARAÍSO EN ESTADO PURO – TRAIL CAP DE CREUS

Ayer se corrió la trail cap de creus, primera prueba de la liga de la Mission-X3 de Salomón. Son tres carreras diferentes entre baja, media y alta montaña. Tres lugares idílicos: Cap de Creus, Pirineus y Sierra del Catllaràs. Tres pepinos, quality over quantity y así, tan anchos se quedan estos de Klassmark. Poniéndonos al límite en cada una de las pruebas.

Trail Cap de Creus son 24 Km del mar al cielo y del cielo al mar. No había tenido ocasión de hacerla antes y este año me ha encantado. El recorrido es duro pero precioso y las vistas son un espectáculo para los sentidos.

Corriendo podías oler el tomillo que te envolvía por doquier, la brisa marina te acariciaba la nuca y el sol te mantenía constantemente en estado de alerta. El calor que hacía convirtió la carrera en una proeza simplemente siendo Finisher.

Personalmente ha sido una carrera que he disfrutado a ritmo caribeño. Muy lejos de dónde solía sentirme antes pero muy cerca de dónde debo estar. Tan cerca como al lado de mi Les Nenes Trail super team. El único motivo por el que ahora corro, muy lejos de retarme a mi misma, reto a estas bestias, que cada día se superan y se transforman.

Yo sigo con mi cambio desde dentro hacia a fuera. Un proceso de detoxificación, de eliminación de microorganismos intestinales que me perjudicaban en las digestiones, un proceso de más de 40 días comiendo limpio, eco y sano. Este proceso que culmina en seguir corriendo sin excederme, sin ponerme al límite, sólo para disfrutar y sentir como el cuerpo recupera forma sin demasiado esfuerzo. Es increíble el poder de la alimentación en uno mismo y cómo nos ayuda a mejorar el rendimiento (aunque no incrementes el entrenamiento).

Así que estoy en este punto. Experimentando conmigo misma para poder ayudar a quien lo requiera… Por una competición sana y saludable. Porque por encima de todo, hacemos deporte para mejorar nuestra salud y la calidad de nuestra vida. No para acortarla y vivir cascados desde el dedo meñique del pie hasta la mismísima coronilla. ¡He dicho!