CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS

CORRER PARA ELLAS

Hay muchas formas de afrontar las competiciones, las carreras. Puedes enfocarte en disfrutarla, sacar el móvil y ponerte a hacer fotos, puedes concentrarte en dar el máximo de ti mismo para poder ver tus mejoras o tus debilidades, puedes luchar contra el crono, luchar para conseguir una posición o entrar dentro del podio y puedes escoger correr para ellas.

¿Qué es correr  para ellas? Es demostrarles que no hay que tener miedo, que el único limite es el de su mente, que su peor enemigo es su propio miedo y que todo esfuerzo tiene recompensa. La recompensa que llega cuando entras a meta y piensas en todo lo recorrido, te das cuenta que puedes con lo que te propongas.

Correr para ellas, mujeres fuertes y luchadoras que se atreven a cruzar sus límites, que se enfrentan a todas las travas de la vida con un único objetivo: ser la mejor versión de si mismas. Para ello tienen que abandonar muchas cosas: horas con los niños, horas con la pareja, horas de descanso y sortear las dificultades que la vida te pone delante por ser mujer: desajustes hormonales, embarazos, maternidad…

Pese a todo, ellas nunca se cansan, están dispuestas a seguir luchando por conquistar sus sueños, por escribir nuevos capítulos llenos de adrenalina en su historia vital, por ellas mismas, para recordar que su vida no se detiene por ser madres, por llegar a los 40, por ser hogareñas. Que su vida puede ser cómo ellas quieran, que las paredes de su alma pueden pintarse de tantos colores como gusten.

Por ellas, yo corro tantos kilómetros como haga falta, para devolverles la confianza en ellas mismas, las ganas de vivir aventuras que las lleven a límites insospechados, las ganas de mejorar, de luchar por ellas mismas para ser mejores, sentirse mejores y recuperar la vitalidad y la autoestima que, a veces, perdemos por el camino.

Gracias a todas las mujeres que me enseñan a seguir luchando por mis sueños, a seguir avanzando en mi vida sin miedo al cambio, sin miedo a lo que vendrá y confiando siempre en mi fuerza interior.

Mi post hoy va por vosotras, mujeres maravillosas, que cada quilómetro compartido sea una voz más que brille en el universo infinito de nuestros sueños.

CORRER PARA ELLAS

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PERSEVERANCIA – ESFUERZO – EQUILIBRIO: CLAVES DEL ÉXITO

PERSEVERANCIA, ESFUERZO, EQUILIBRIO

PERSEVERANCIA, ESFUERZO, EQUILIBRIO

 

PERSEVERANCIA – ESFUERZO – EQUILIBRIO: claves del éxito

Aprendí a ser perseverante cada mañana a las 6.00h de la mañana, cuando salía de la cama para ponerme las deportivas y salir a correr. El sol recién salía cuando hacía cima en Sant Miquel, y luego, mientras bajaba satisfecha me premiaba con su presencia solemne que lo irradia todo. Aprendí que la perseverancia no es más que la lucha diaria contra uno mismo, contra tus miedos, tus perezas y tus comodidades. Ser perseverante es caerse y levantarse mil veces, tan sólo mirando las heridas, curándolas y jurándote a ti misma que la próxima vez serás mejor. La perseverancia me ha llevado por un camino de esfuerzo, sufrimiento y satisfacción plena. Me ha puesto delante de mí un espejo y me he visto reflejada en mi máxima expresión y me ha encantado lo que he visto. Cada día, cuando la perseverancia dirige el rumbo de mi barco cual vela extendida, me miro y me prometo que HOY seré la mejor versión de mí misma.

El esfuerzo ha pulido la máquina de mi cuerpo. Con cada entreno, cada reto, cada serie… He dado el máximo de mí misma, he reflexionado sobre los errores y he mejorado de forma gradual cada uno de mis puntos flojos. He aprendido a ser ordenada, disciplinada, constante y flexible. He reconocido mis debilidades y con amor y cariño hacia mí misma he intentado sortearlas, mejorándolas o aceptándolas tal y como son. A veces, simplemente la aceptación de una realidad la modifica, la transforma y se convierte en una nueva, diferente.

El equilibrio es muy amplio. Hay que comer de forma equilibrada (sin extremos y siempre escuchando a tu cuerpo), hay que entrenar equilibradamente: entrenos duros, salidas divertidas, series extenuantes, descansos, estiramientos, descansos… Deberíamos, además, poseer emociones equilibradas: ni euforia, ni pesimismo, ni rabia, ni odio… El equilibrio emocional, huir de los altos y bajos, ayuda a céntrate en ti y en lo que deseas con fervor y disfrutar de ello. Equilibrio es aceptar, rendirte y disfrutar del “flow” que te ofrece esa emoción que se siente cuando te dejas llevar. Y si lo que hay en tu vida, en tus emociones, en ti misma, no te gusta, no conecta con lo que deseas para ti, no te ofrece el equilibrio que necesitas. ¡PARA! Descubre qué tienes que hacer para conseguirlo y atrévete a mover las fichas que te devuelvan la PAZ del equilibrio.

 El éxito para asumir cualquier reto depende de ti. No sólo es entrenar, estar fuerte, tener una genética genial, comer bien, hacer series, ser rápida y llevar esas ropas que anuncian los y las pros. El éxito para conseguir lo que deseas está en ti, en la forma que encaras ese nuevo reto, la magia que desprendes mientras lo conquistas y, al acabar, disfrutar del placer de haber hecho aquello por lo que creías que no serías capaz. Y volver al equilibrio: mimarte y bendecirte a ti misma por la proeza conseguida.

 No soy ni rápida, ni fuerte, ni tengo una gran genética, ni tengo demasiado tiempo para entrenar… Pero nunca me rindo y ésa, es la única clave del éxito; seguir luchando siempre, hasta conseguir estar en el punto exacto que imaginaste.