Las familias que nos animan

La familia que anima

La familia que animan

Las familias que nos animan

A nuestras familas: esas personas que siempre están ahí En nuestras vidas emprenderemos miles de retos, abriremos cientos de cajas de ilusiones, tendremos muchos sueños por cumplir y podremos celebrarlo con quienes de verdad nos aman sin condición alguna, nuestra familia. Ellos son los elegidos, los que siempre velarán por nuestra felicidad estén más o menos dentro de nuestras vidas, siempre van a ocupar ese rincón de nuestros corazones que nos darán el empuje cuando las fuerzas fallen en mitad de algún camino que nos lleve a una de las miles de cimas por conquistar con esos desgarradores desniveles que intentan trincharnos los sueños sin conseguirlo. Ellos son los que de verdad saben quién eres y cómo eres, los que te devuelven al inicio y el final dentro de ti. Son los culpables de tus sonrisas, de tus enfados, de tus alegrías y de tus tristezas; pero son esas personas que siempre están ahí y que cuando todo sale mal, te recuerdan que siguen ahí, que te apoyarán, que te devolverán parte de ti mismo cuando te pierdas y te harán saber, por si a caso se te olvida, que eres especial, que sigues siendo parte de algo importante, sigues formando parte de una familia que sigue creyendo en ti, aunque tú no lo hagas. Por todas esas familias que se lo curran, que nos vienen a ver a la meta, que nos siguen en nuestras carreras, que nos alientan en los entrenos, que nos esperan en los avituallamientos, que nos cuidan y que siempre, siempre, confían en nosotros. ¡Mil gracias por ser y estar, sin vosotros nuestros retos no tendrían el mismo sentido!

Consejos para ganar a tu mente mientras corres: va por ti campeón y campeona

Consejos para ganar a tu mente mientras corres

Consejos para ganar a tu mente mientras corres.

Consejos para ganar a tu mente mientras corres: va por ti campeón y campeona

La mente es el gran enemigo a batir en cualquier entreno o carrera. Siempre nos lleva a situaciones límite dónde se prepara un duelo, perfectísimamente coordinado, cara a cara tu mente y tú. Sólo uno puede salir victorioso y si ganas a tu mente, entonces ya sí que puedes con todo.

No tengo la panacea para traspasar el límite de la mente y puede que mis técnicas no te sirvan de mucho pero es una manera de deciros que sí se puede, cuando incluso creas que no eres capaz, siempre puedes ir más allá y superar a la mente que es la única que te pone límites.

Primero de todo, por estar ahí, con las deportivas puestas y a punto de salir a correr para entrenar o para participar en una carrera, ya eres un ganador o ganadora. Ya has sobrepasado el primer límite y obstáculo que te plantea la mente. Ya has ganado, recuérdatelo siempre. Sólo por empezar ya eres un campeón y una campeona.

Salir a correr cuando llueve, hace frío o simplemente hace un día nefasto para practicar tu deporte preferido. Ese día, el que superas esa barrera y te mojas, sufres y, a la vez, te diviertes, ese día has vuelto a ganar. Ese día el entreno o la carrera valen por dos, por tu fuerza y por la de los que no la tuvieron y que ya no podrán recuperar nunca. Ese día recuérdate que eres doblemente campeón y campeona.

Una subida, hay que empujar con fuerza porque el de atrás viene cerca, no te centres en lo que vendrá, mira hacia tus pies, fija la vista a un palmo por delante de tu zancada, no mires más allá. Fíjate en el suelo que pisas, en cómo das la zancada, en las piedras del camino, sortéalas, concéntrate en ti y en tu respiración, no jadees, respira bien por la nariz y saca el aire por la boca. Es el momento de estar concentrado, de seguir adelante y de no dejar que la mente te traicione contándote milongas de si estás cansado o si no puedes tirar más. Eres tu sólo frente a tu reto y la cabeza no te sirve para nada porque ella no sube por ti, así que dale vacaciones o invíatale a visualizarte subiendo casi volando esa cuesta. Cuando despejes la mente verás que ya has llegado arriba.

Cuando las fuerzas te fallen y creas que ya no puedas más, veas la meta a lo lejos pero te parezca imposible llegar, piensa en lo que te llevó a estar allí, en esas personas que te apoyan, te quieren y creen en ti; piensa en las otras personas que no pueden hacer lo que tu está haciendo porque igual no pueden físicamente o igual no superan a su mente y no pueden avanzar. Siéntete fuerte y valioso porque lo eres. Siente como de golpe te invade la fuerza, esa que te ayudará a atravesar la línea de meta gritando como el campeón o la campeona que eres. Y si no es suficiente dítelo a ti mismo: grítate campeón, ya está, lo ha hecho, eres una máquina… Tu eres tu mejor aliado y tu mejor animador; ya está en la recta final y puedes permitirte decirte lo bueno que eres, ¡porque eres así!

Sólo de pensar en ese momentazo, se me eriza la piel, se me enrojecen los ojos y la barriga empieza a hacerme cosquillas, como si miles de mariposas revolotearan dentro de mí. Esa es la esencia del auténtico corredor. No importa ni el tiempo, ni la distancia, ni la posición, ni la meta, importas tu frente a tu límite; importa que lo traspases y sientas al campeón o la campeona que viven dentro de ti.

El descanso del guerrero: descansar para salir corriendo

El descanso del guerrero

El descanso del guerrero

El descanso del guerrero: descansar para salir corriendo

El descanso del guerreo es el descanso merecido que todos debemos tener después de una lucha que te lleva a tus límites, te deja sobrepasarlos y acabas exhausto no sólo físicamente sino también de cabeza y de corazón.

Reconozco que odio descansar, simplemente no sé estarme quieta sin hacer nada; pero esta vez, os lo juro, lo necesitaba. Necesitaba evadirme de la presión, de los entrenos, de los tiempos, de los ritmos, de los entrenos de fuerza, de las agujetas y de todo todo, todo lo que tuviera que ver con entrenar. Me ha costado un montón mantener mi vida ocupada con otras tareas como la de pasear, descansar, salir a cenar, tomar algo con amigas. Pero de nuevo lo he conseguido y para hacerlo más divertido (ya que las cosas fáciles no me gustan) he aprovechado el descanso para iniciar una dieta DETOX. Otra forma de entrenar la mente y el estómago, de deshacerte de viejos hábitos para poder zanjar una etapa e iniciar con la primavera una nueva etapa llena de energía, fuerza, positivismo y buen humor. Y si puede ser con unos Kilitos menos mejor que nos irá bien para subir montañas.

Han pasado ya varios días y, por fin, hoy he vuelto a salir a correr. He trotado lo justo, 6Km llanos por un recorrido familiar, cerca de casa y me he notado bien, pesada y lenta pero en forma. ¡Bien! No llevaba ni 1 Km cuando una voz me saludaba desde un coche, un amigo runner, un grande para mí, amigo y compañero de Kms, un loco del asfalto… ¡Qué ilusión más bonita! Qué subidón de energía es cuando sales a entrenar y saludas a esas personas que te entienden y que comparten contigo sudores, retos y Kms. A mitad del recorrido, mi hermano. ¡Qué grande mi hermano! Me saludaba desde el coche animándome a ir más rápido, como si pudiera. Más chute de energía para llevarme a las piernas, compañeros de equipo que hacen series a 3’30” a lo lejos, no me ven pero me los imagino corriendo con ellos, sonrío. ¡Grandes! Y con toda esa positividad acabo la ruta, noto dolores: tibia, rodillas… Lo normal. Llego a casa estiramientos y ducha final.

Me derrito por sentir de nuevo el tacto de mis zapatillas, el impacto de ellas contra el asfalto, y mi ciudad preferida de decorado especial. Me derrito por volver a coger ritmo y disfrutar corriendo y observar las caras de los demás corredores y emocionarme con sus gestos. ¡Qué grande es correr! ¡Y qué importante descansar para salir corriendo!