Correr como filosofía de vida

DSC_5748

Correr como filosofía de vida

Cuando corres, sólo cuando corres, sabes que eres capaz

Siempre he corrido, un poquito por aquí, un ratito por allá; pero jamás pensé que correr acabaría siendo el motor de mi vida y la razón por la que hoy soy más feliz de lo que jamás pensé que sería. Correr me ha dado todo lo que hoy me rodea, amigos, pareja, sueños, retos, ilusiones, metas, libertad… Todo el mundo tiene un motivo para empezar a correr y luego un motivo que te empuja a seguir y luego un motivo que te ayuda a hacer cosas que jamás te planteaste. Yo jamás me plantee empezar a correr para hacer una maratón, ni para subir una montaña, ni mucho menos para hacer una ultra… ¿Qué es eso?

Empecé a correr para adelgazar, seguí corriendo para evadirme, continué corriendo para probarme y seguí día a día llevándome al límite, conociéndome, conectándome conmigo misma, mi mente, mi cuerpo, todo en una misma sintonía, aceptándome en lo bueno y en lo malo y convirtiéndome en la mejor compañera de aventuras que jamás había soñado tener… Cada carrera es un reto para mi misma y cada reto supone un paso hacia el auto-descubrimiento y el auto-control de mi persona. Aunque suene a paranoia filosófica, simplemente es una reflexión que si corres con regularidad podrás entender. Correr me ha dado cosas maravillosas, me ha ayudado a conocerme, a superar mis miedos y mis límites, me ha hecho fuerte y me ha enseñado a sufrir, a apretar los dientes y a disfrutar. Correr es enfrentarte sola a tus miedos, a tus debilidades y a todo aquello que detestas de ti mismo. Correr es como mirarte al espejo, sólo que cansa más y acabas con mejor forma.

Este blog es un paseo por mi vida runera, con mis miedos, mis inquietudes y mis ganas de compartir lo que siento cuando mi cuerpo se funde en el camino del sendero, del asfalto, de la pista o de la pura montaña que ensordece los sentidos.

Te reto a compartir algunos kilómetros corriendo juntos.